{"id":134254,"date":"2020-06-12T13:16:58","date_gmt":"2020-06-12T17:16:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upla.cl\/noticias\/?p=134254"},"modified":"2025-10-31T01:27:40","modified_gmt":"2025-10-31T04:27:40","slug":"reflexion-de-academico-sobre-el-confinamiento-y-las-emociones-en-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/2020\/06\/12\/reflexion-de-academico-sobre-el-confinamiento-y-las-emociones-en-la-familia\/","title":{"rendered":"Reflexi\u00f3n de acad\u00e9mico sobre el confinamiento y las emociones en la familia"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_134260\" aria-describedby=\"caption-attachment-134260\" style=\"width: 225px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.upla.cl\/noticias\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Octavio-Poblete.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-134260 size-medium\" src=\"https:\/\/www.upla.cl\/noticias\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Octavio-Poblete-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Octavio-Poblete-225x300.jpg 225w, https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Octavio-Poblete.jpg 371w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-134260\" class=\"wp-caption-text\">Dr. Octavio Poblete, psic\u00f3logo.<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00abEn el \u00faltimo tiempo hemos estado viviendo en carne propia un acontecimiento de alcance global que dif\u00edcilmente pudi\u00e9ramos haber imaginado hace tan solo unos cuantos meses atr\u00e1s. De manera pr\u00e1cticamente repentina hemos tenido que afrontar un escenario m\u00e1s cercano a una pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n que a una emergencia sanitaria. Para muchos, las consecuencias de estos acontecimientos son insospechadas y constituyen un claro indicador de un nuevo momento en el proceso de globalizaci\u00f3n. Sea como sea, de lo que s\u00ed podemos estar seguros es que nuestra vida ha sido revolucionada por completo, encontr\u00e1ndonos confinados en nuestros hogares y teniendo que redise\u00f1ar gran parte de nuestra vida junto a quienes est\u00e1n m\u00e1s cerca de nosotros. Y as\u00ed seguir\u00e1 siendo, al menos durante el per\u00edodo que se prolongue el encierro.<\/p>\n<p>Sin lugar a dudas, el principal objetivo de las familias de nuestro pa\u00eds es salvaguardar la vida de cada uno de sus integrantes, procurando seguir al pie de la letra las indicaciones para hacer frente a la pandemia. Sin embargo, \u00e9ste no es el \u00fanico desaf\u00edo pues paralelamente han surgido otras problem\u00e1ticas de naturaleza psicol\u00f3gica e interpersonal que suelen transformarse en profundos nichos de tensi\u00f3n, especialmente para las ni\u00f1as y los ni\u00f1os. Nos referimos b\u00e1sicamente a los efectos emocionales de la emergencia y de la pandemia cuyos efectos sobre las familias ameritan un an\u00e1lisis que permita entregar orientaciones para hacerles frente de la mejor forma posible. Para lograr lo anterior, es fundamental dirigir la atenci\u00f3n hacia aquellos aspectos que han tensionado a los hogares debido a esta situaci\u00f3n, siendo posible visualizar cuatro \u00e1reas particularmente sensibles para las familias: el temor al contagio, la p\u00e9rdida de estructura en nuestra vida, la incertidumbre por el futuro econ\u00f3mico y el aumento de la proximidad interpersonal al interior del grupo familiar.<\/p>\n<p>Antes de profundizar en cada una de estas \u00e1reas, es relevante se\u00f1alar que las emociones son mucho m\u00e1s que reacciones puntuales ante las cuales no queda m\u00e1s que sentirlas. Se trata de eventos que contienen profundos significados para quien las experimenta pero que, sin embargo, nuestra cultura no nos ense\u00f1a a valorizarlas, a reconocerlas, ni menos a utilizarlas en pos de nuestro crecimiento como personas. Las emociones se pueden describir como sensaciones corporales que contienen significados particularmente importantes para cada uno de nosotros. Si bien es cierto que la mayor\u00eda de las personas son capaces de identificarlas, gran parte de \u00e9stas ocurren fuera de la consciencia y pasan por nuestra vida sin que las notemos. Sin embargo, si hacemos un esfuerzo podemos ir aumentando nuestra capacidad para reconocerlas y enterarnos de lo que nos informan, independientemente de si \u00e9stas son de valencia positiva (como la alegr\u00eda) o negativa (como la pena). A su vez, en la medida que progresamos en este proceso vamos flexibilizando la manera de interpretar nuestra vida, modificando ciertos significados o remplaz\u00e1ndolos por otros que se ajustan de mejor forma a nuestra realidad existencial. Paralelamente, en la medida que avanzamos, naturalmente se despliegan recursos que nos permiten manejar de manera m\u00e1s satisfactoria estos estados mentales. Asimismo, dado que las emociones tienen un efecto sobre los dem\u00e1s y que los ni\u00f1os las perciben f\u00e1cilmente, en la medida que progresamos en el aprendizaje mencionado podemos realizar una contribuci\u00f3n nutritiva a su desarrollo emocional, por ejemplo, modulando aquellas emociones que pueden tener un efecto importante sobre ellos y ellas.<\/p>\n<p>Pues bien, considerando las diversas emociones que han despertado la pandemia y el confinamiento, este material busca ser un apoyo para que las familias puedan afrontar de la mejor forma posible esta situaci\u00f3n. A continuaci\u00f3n nos detendremos en cada uno de las \u00e1reas sensibles que hemos se\u00f1alado, describiendo brevemente sus aspectos principales, la manera en que \u00e9stas afectan a la familia y en diversas recomendaciones destinadas a proteger el bienestar emocional de los ni\u00f1os y ni\u00f1as.<\/p>\n<p><strong>1. El peligro al contagio<\/strong><\/p>\n<p>Sin lugar a dudas, el \u00e1rea sensible m\u00e1s importante que aqueja a las familias es el peligro a ser contagiados, a enfermarse de Covid-19 y hasta morir, los cual suele producir emociones tales como la ansiedad, el temor, el miedo u otras. Al respecto, es importante destacar que este tipo de emociones son fen\u00f3menos mentales absolutamente beneficiosos pues nos impulsan a tomar las precauciones para disminuir los peligros. Adem\u00e1s, es natural sentir emociones como el temor cuando nuestra integridad f\u00edsica est\u00e1 en juego. Si no temi\u00e9ramos, no huir\u00edamos, no buscar\u00edamos resguardo ni tomar\u00edamos precauciones y por lo tanto ser\u00edamos mucho m\u00e1s vulnerables. Emociones tales como las se\u00f1aladas son como alarmas que nos protegen impuls\u00e1ndonos a buscar seguridad. A su vez, es importante considerar que estamos enfrentados ante una situaci\u00f3n totalmente desconocida hasta ahora y sobre la cual reci\u00e9n estamos aprendiendo sobre qu\u00e9 hacer para protegernos. A diferencia de lo que ocurre con los temblores o terremotos frente los cuales s\u00ed hemos aprendido como naci\u00f3n a reaccionar y a ponernos a salvo, la pandemia es un fen\u00f3meno nuevo sobre el cual no hemos desarrollado mecanismos culturales para hacerle frente.<\/p>\n<p>Sin embargo, estas emociones tambi\u00e9n se puede transformar en un problema, interfiriendo en nuestro funcionamiento habitual al impedirnos dormir adecuadamente, al quitarnos o aumentar el apetito, al paralizarnos, entre otros efectos. Cuando se est\u00e1 en ese estado suelen surgir de manera autom\u00e1tica pensamientos irracionales o expectativas catastr\u00f3ficas de lo que puede llegar a ocurrir y solemos dar por cierto algo que solo existe en nuestra mente. Cabe destacar tambi\u00e9n que hay personas que se sienten atemorizadas f\u00e1cilmente y nunca se les ha pasado por la mente que es posible aprender a manejar estas emociones. Es posible que los temores nos superen debido a que no hayamos aprendido hasta ahora a manejarlos adecuadamente. El manejo de las emociones es una habilidad que se aprende y, por lo tanto, quienes no lo han logrado pueden hacerlo si se lo proponen. La principal estrategia consiste en atender a lo que se siente en el cuerpo cuando se est\u00e1 atemorizado y va acompa\u00f1ada de otra habilidad cual es atender a lo que se est\u00e1 experimentando en tiempo presente. No obstante, pese a lo que intuitivamente se pudiera suponer, no es un aprendizaje simple y requiere tiempo y bastante dedicaci\u00f3n para ir avanzando. Adem\u00e1s, generalmente requiere de apoyo. El manejo de emociones es una habilidad, tal como lo es manejar un auto, jugar pimp\u00f3n o bailar salsa que, como toda habilidad, exige esfuerzo y disciplina.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 podemos hacer por mientras que desarrollamos esta habilidad a fin de superar el temor al contagio y a la muerte? Aunque parezca obvio es necesario plantearlo: lo central es informarse y entender bien c\u00f3mo se produce y se propaga la enfermedad. El desconocimiento de un evento que de alguna forma nos afecta negativamente nos produce ansiedad, preocupaci\u00f3n y temor. Y el desconocimiento de un evento que nos amenaza de muerte nos produce p\u00e1nico. Conocer la manera sobre c\u00f3mo funcionan las cosas nos otorga seguridad. Y la ciencia es experta en poner a nuestra disposici\u00f3n explicaciones que permiten manejar diversas variables de la vida. De manera que informarse sobre aspectos tales como las causas y efectos de la enfermedad, sobres las v\u00edas de contagio y sobre c\u00f3mo prevenirlo constituye una buena estrategia. Existen much\u00edsimos videos explicativos, art\u00edculos disponibles en la web as\u00ed como en diarios, revistas y otros medios impresos que explican detalladamente los aspectos mencionados. En la medida de que entendemos bien c\u00f3mo funciona la enfermedad las ideas irracionales pueden ser contrarrestadas significativamente. Por \u00faltimo, si pese a haber realizado lo que hemos recomendado, los temores siguen perturb\u00e1ndole de manera significativa, le aconsejamos recurrir a una o un especialista que le brinde una orientaci\u00f3n m\u00e1s detallada.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo afecta esta situaci\u00f3n a mis hijos?<\/strong><\/p>\n<p>Por el nivel de desarrollo en que se encuentran, las y los ni\u00f1os requieren sentirse seguros. As\u00ed como es fundamental entregarles una buena alimentaci\u00f3n para propiciar que crezcan f\u00edsicamente fuertes y saludables, la seguridad constituye un excelente t\u00f3nico para que ellas y ellos se desarrollen psicol\u00f3gicamente bien. Uno de los principales aportes de la psicolog\u00eda contempor\u00e1nea ha sido mostrar el efecto que tienen un buen soporte de seguridad para el desarrollo psicol\u00f3gico. De manera que esta situaci\u00f3n de amenaza e incertidumbre generada a partir de la pandemia puede provocar que se sientan inseguros y demanden, de manera abierta o impl\u00edcita, m\u00e1s apoyo y contenci\u00f3n de lo com\u00fan.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.upla.cl\/noticias\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Violencia-2.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-133204\" src=\"https:\/\/www.upla.cl\/noticias\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Violencia-2-300x225.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Violencia-2-300x225.jpeg 300w, https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Violencia-2.jpeg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u00bfQu\u00e9 puedo hacer por ellos?<\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar es importante tomar consciencia de que a las ni\u00f1as y los ni\u00f1os les afectan nuestros temores. Los adultos constituyen su base de seguridad m\u00e1s importante y resulta dif\u00edcil esperar que los ni\u00f1os se sientan confiados ante la pandemia si los adultos que viven con ellos se encuentran temerosos ante esta situaci\u00f3n. A su vez, los ni\u00f1os son particularmente perceptivos y se dan cuenta f\u00e1cilmente de los que sentimos. Ellos ven mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que comunicamos con las palabras. Por tanto, para ocuparse adecuadamente de ellas y ellos es fundamental que los adultos se sientan lo m\u00e1s seguros posible y, para ello, es prioritario que los adultos sigan las recomendaciones que hemos entregado m\u00e1s arriba.<\/p>\n<p>En segundo lugar, es importante lograr una buena estimaci\u00f3n sobre c\u00f3mo se est\u00e1n sintiendo ellas y ellos en esta situaci\u00f3n, observando de su comportamiento. Puede ocurrir, por ejemplo, que ellos se muestren particularmente aprensivos, apeg\u00e1ndose m\u00e1s de la cuenta a los adultos que los tienen a su cargo. Asimismo, es posible que se pongan m\u00e1s silenciosos o m\u00e1s inquietos, o notemos alteraciones en la calidad de su dormir, variaci\u00f3n en su apetito o en su estado de \u00e1nimo o tambi\u00e9n, a trav\u00e9s de sus reacciones frente a situaciones como noticias o conversaciones sobre la pandemia. Es recomendable armarse de una impresi\u00f3n sobre el nivel de preocupaci\u00f3n que esta emergencia les est\u00e1 provocando pues muchas veces, los ni\u00f1os no expresan sus temores abiertamente ya sea porque no los notan, porque \u00e9stos los paralizan o simplemente porque no se atreven a expresarlos.<\/p>\n<p>En tercer lugar, e independientemente del diagn\u00f3stico que acabamos de sugerir, es fundamental conversar con ellos sobre lo que estamos viviendo, sobre lo que es una pandemia, sobre c\u00f3mo se contagia el Covid-19 y sobre las cosas que hay que hacer para evitarla. Es recomendable en dicha conversaci\u00f3n utilizar expresiones y palabras sencillas, enfatizando aquellos aspectos que les brinde seguridad.<\/p>\n<p>En cuarto lugar, es importante seguir las instrucciones que se entregan a la ciudadan\u00eda y, a su vez, mostrarles a los ni\u00f1os que uno las est\u00e1 cumpliendo, pues de esa forma no solo se resguardan la propia salud sino que se entrega un mensaje potente en t\u00e9rminos de que quienes est\u00e1n a cargo est\u00e1n tomando todas las precauciones para brindarles el m\u00e1ximo de seguridad.<\/p>\n<p><strong>2. P\u00e9rdida de estructura en nuestra vida<\/strong><\/p>\n<p>Aunque no nos demos cuenta f\u00e1cilmente, el ambiente ordena nuestros comportamientos, estructurando nuestros tiempos y nuestros espacios. Por ejemplo, el trabajo nos impone una hora de llegada y de salida, nuestra vivienda tiene lugares espec\u00edficos para dormir, para alimentarse, para conversar, etc. El per\u00edodo de confinamiento y la suspensi\u00f3n de actividades que regularmente realiz\u00e1bamos antes de la emergencia han alterado este orden proporcionado por el ambiente y la cultura. Los horarios y el uso de los espacios se han visto trastocados. Por ejemplo, como no es necesario llegar temprano al trabajo nos acostamos m\u00e1s tarde y nos levantamos m\u00e1s tarde, trabajamos en el comedor sin limitaciones horarias, nos llevamos la cena para el dormitorio o las horas del desayuno var\u00edan diariamente. Y, dado que las cosas han perdido su orden resultan menos previsibles, gener\u00e1ndose una situaci\u00f3n de inestabilidad potenciada por la situaci\u00f3n general de incertidumbre que estamos viviendo por la pandemia. El orden familiar y del mundo han sido alterados y, por consecuencia, nuestra mente tambi\u00e9n se ha visto afectada, provoc\u00e1ndonos muchas veces malestar, irritaci\u00f3n o ansiedad. Adem\u00e1s, dicho desorden facilita el surgimiento de conflictos entre quienes viven bajo el mismo techo, impactando directamente sobre la atm\u00f3sfera relacional de la familia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo afecta esta situaci\u00f3n a mis hijos?<\/strong><\/p>\n<p>Para entender este escenario es importante tener en cuenta que la estabilidad emocional es una condici\u00f3n que se construye con apoyo del ambiente, a veces de manera impl\u00edcita y otras veces de manera expl\u00edcita. Las personas no nacemos con la capacidad de autorregularnos. Si una lactante tiene hambre requiere de otra persona que lo alimente o si tiene fr\u00edo que la abrigue. Algo similar ocurre a nivel emocional y si los adultos cuidadores son diestros en el dominio de sus afectos, muy posiblemente tambi\u00e9n lo ser\u00e1n en ense\u00f1ar a las ni\u00f1as y ni\u00f1os a su cargo a regularse a s\u00ed mismos en esta \u00e1rea. Ellas y ellos aprenden a regularse emocionalmente con el apoyo de su entorno m\u00e1s inmediato y de sus cuidadores, y los resultados de dicho proceso tienen consecuencias significativas para la vida adulta. Es importante considerar adem\u00e1s que dicho proceso se complejiza en el caso de aquellas ni\u00f1as y ni\u00f1os m\u00e1s impulsivos o inquietos que otros y tambi\u00e9n se complejiza cuando los padres carecen de las competencias se\u00f1aladas.<br \/>\nDado que lo ni\u00f1os est\u00e1n en pleno proceso de desarrollo psicol\u00f3gico los mecanismos de autorregulaci\u00f3n no se encuentran consolidados. De ah\u00ed que la incertidumbre sea una fuente importante de ansiedad, preocupaci\u00f3n e inseguridad en ellos. Las alteraciones en los h\u00e1bitos y rutina provocan que su mundo se haga inseguro e impredecible. Los ni\u00f1os y ni\u00f1as requieren estabilidad, y cuando su vida cotidiana se ve alterada es f\u00e1cil observar diversos tipos de alteraciones. Ellos son como veletas ante el viento, y aspectos como su \u00e1nimo, su comportamiento y sus emociones, fluct\u00faan f\u00e1cilmente con las alteraciones del ambiente. Adem\u00e1s, es razonable estimar que la incertidumbre y la atm\u00f3sfera general de temor fruto de la pandemia movilice en ellos demandas por seguridad, haciendo que en muchos casos de ellos se muestren particularmente sensibles y preocupados por lograr cercan\u00eda f\u00edsica con sus cuidadores adultos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 puedo hacer por ellos?<\/strong><\/p>\n<p>Es conveniente generar un orden al interior del hogar en estrecha coordinaci\u00f3n con los dem\u00e1s miembros de la familia. Es recomendable establecer tiempos para las diferentes actividades hogare\u00f1as como para levantarse, almorzar, cenar y acostarse. Asimismo, es conveniente tener presente tales horarios en un lugar donde todos los puedan ver y reforzar diariamente esta rutina. Considere adem\u00e1s dentro de este orden el tiempo de uso de dispositivos electr\u00f3nicos. La literatura especializada recomienda no m\u00e1s de dos horas diarias para uso recreativo. Asimismo, se\u00f1ala que cuando las familias establecen medidas de control el tiempo de uso estos artefactos es efectivamente menor. Sea sistem\u00e1tico en la implementaci\u00f3n de esta estructura. Es muy posible que en un principio sea dif\u00edcil que las personas se organicen con esto. Sin embargo, si se realiza un esfuerzo constante se observar\u00e1n avances en el curso de los d\u00edas.Finalmente, es importante destacar que es conveniente implementar este ordenamiento de manera cari\u00f1osa y no punitiva. No se trata de establecer un r\u00e9gimen militar que termine estresando a todos m\u00e1s de lo que ya se est\u00e1 fruto de la emergencia. El objetivo de generar un orden es tranquilizar, no alterar m\u00e1s. En esta misma l\u00ednea, procure ser flexible cuando las situaciones as\u00ed lo ameriten. Es importante destacar adem\u00e1s que no se trata de que una vez establecidos los horarios esperemos pasivamente que los m\u00e1s peque\u00f1os los cumplan religiosamente. Se trata de un aprendizaje y por tanto es necesario de acompa\u00f1ar dicho proceso generando las condiciones propicias para que cada actividad se realice en su tiempo y de manera adecuada. As\u00ed por ejemplo, no es posible esperar que los ni\u00f1os se acuesten a la hora acordada si en esos momentos existe mucho ruido o hay mucha luminosidad en casa. De la misma forma, es importante que los adultos avisen de las actividades que se aproximan y que procuren que las condiciones y los elementos necesarios est\u00e9n dispuestos para realizarlas. Por ejemplo, si entre 11 y 12 habr\u00e1 hora de tareas, es recomendable avisar con antelaci\u00f3n que dicho momento se acerca y recordar a los mismos ni\u00f1os la necesidad de que vayan preparando el espacio y que busquen los materiales escolares necesarios.<\/p>\n<p><strong>3. Incertidumbre por el futuro econ\u00f3mico<\/strong><\/p>\n<p>La pandemia no solo ha puesto en jaque nuestra salud sino que adem\u00e1s ha tra\u00eddo como consecuencia un duro golpe al bolsillo. La incertidumbre laboral o la p\u00e9rdida de empleo han golpeado fuertemente sobre todo a aquellas personas que tienen a su cargo a otras personas. La posibilidad de no tener sustento atemoriza porque pone en juego la sobrevivencia propia y de la familia. A su vez, quedar sin trabajo suele influir fuertemente sobre la autoestima. Contar con empleo hace sentir a las personas competentes y \u00fatiles, y por el contrario, no estarlo, suele hacerles sentir incompetentes, desanimadas o incluso deprimidas. Se trata sin duda de una situaci\u00f3n angustiante, m\u00e1s aun en un pa\u00eds donde el sistema econ\u00f3mico y pol\u00edtico estimula la competencia muy por sobre que el apoyo mutuo.<\/p>\n<p>Sin embargo, es importante considerar que al tratarse de un problema directamente relacionado con la pandemia, se espera que una vez que \u00e9sta sea superada la econom\u00eda se reactive y se abran oportunidades de trabajo. Por tanto, es razonable pensar que en poco tiempo m\u00e1s el panorama comenzar\u00e1 a mejorar gradualmente. Por otra parte, los apoyos gubernamentales y no gubernamentales para afrontar esta crisis constituyen un aliciente. Asimismo, dado que es un problema generalizado, la poblaci\u00f3n est\u00e1 sensible y disponible para ofrecer apoyo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 puedo hacer?<\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar, es importante no desanimarse m\u00e1s de la cuenta y cultivar la fuerza de voluntad aun cuando el \u00e1nimo decaiga. En segundo lugar, es muy com\u00fan que las personas se a\u00edslen al perder el empleo lo cual evidentemente termina agravando el problema. Piense que lo m\u00e1s importante para recibir ayuda u obtener un empleo es que los dem\u00e1s sepan de su situaci\u00f3n. Movil\u00edcese en buscar de ayuda. P\u00f3ngase en contacto v\u00eda tel\u00e9fono o correo electr\u00f3nico con sus contactos, incluso si durante el \u00faltimo tiempo se ha alejado de ellos. Tambi\u00e9n, contacte instituciones que ofrecen ayuda (pe., municipalidad, junta de vecinos, Ong\u2019s, otros). Ofrezca sus servicios, elabore o mejore su curr\u00edculum y env\u00edelo a la mayor parte de lugares posibles. Prop\u00f3ngase metas de este tipo, genere un plan de acci\u00f3n y vaya cumpli\u00e9ndolo semanalmente. Y en la medida que vaya avanzando prop\u00f3ngase nuevas metas.<\/p>\n<p>Por otra parte, es importante estar alerta ante s\u00edntomas depresivos como \u00e1nimo muy bajo, incapacidad de sentir placer por las cosas, alteraciones importantes en el dormir y en la alimentaci\u00f3n, irritabilidad, entro otros. En dicho caso, es importante recurrir a un profesional (psic\u00f3logo cl\u00ednico o psiquiatra) puesto que existen tratamientos de alta efectividad para este cuadro. Recuerde que uno de los principales obst\u00e1culos para salir de un estado depresivo es justamente no buscar ayuda debido a que no se tiene \u00e1nimo para hacerlo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo afecta esta situaci\u00f3n a mis hijos?<\/strong><\/p>\n<p>Es muy frecuente que con el fin de evitar que los ni\u00f1os puedan sentirse afectados por este tipo de situaciones, los adultos intenten ocultarles lo que est\u00e1 ocurriendo. Sin embargo, dicha estrategia suele fallar puesto que los ni\u00f1os captan con facilidad lo que ocurre en su hogar. Muchas veces ellos notan generalmente de manera no consciente cuando los adultos est\u00e1n en problemas y, por lo tanto, pueden llegar a sentirse nerviosos y atemorizados sin que necesariamente \u201csepan\u201d los motivos de por qu\u00e9 se sienten as\u00ed, todo lo cual termina tensionando a\u00fan m\u00e1s la atm\u00f3sfera familiar. Por tanto, como se\u00f1ala el dicho, en situaciones como \u00e9stas \u201cel remedio puede ser peor que la enfermedad\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 puedo hacer por ellos?<\/strong><\/p>\n<p>Por regla general, la vida familiar es un espacio en que las personas comparten no solo sus satisfacciones, proyectos e ilusiones sino que tambi\u00e9n las diversas dificultades, encontrando o construyendo junto a los dem\u00e1s los recursos necesarios para hacerles frente a \u00e9stas. La familia es en s\u00ed misma es una fuente de resiliencia en la medida de que existe una comunicaci\u00f3n sana y abierta. De manera tal que no es una buena idea intentar hacer de la familia una burbuja que a\u00edsle a sus integrantes de los rigores de la vida. Por el contrario, es deseable que ante los problemas que hemos mencionados los adultos expliquen con palabras sencillas a los m\u00e1s peque\u00f1os la situaci\u00f3n por las que se est\u00e1 atravesando. Asimismo, es recomendable entregar un mensaje esperanzador inform\u00e1ndoles tambi\u00e9n de manera simple el plan que se tiene para superar las dificultades. Se sugiere adem\u00e1s que dicho mensaje valorice el hecho de estar juntos y sanos en estos momentos.<\/p>\n<p><strong>4. El aumento de la proximidad en el grupo familiar<\/strong><\/p>\n<p>Todos disfrutamos estar cerca de nuestros seres queridos, sin embargo, no estamos acostumbrados a pasar tanto tiempo junto a ellos. El confinamiento influye en las relaciones familiares, pues fruto de \u00e9ste la frecuencia e intensidad de las interacciones aumentan ostensiblemente. Sin embargo, es razonable suponer que si las relaciones de una familia son nutritivas el encierro no las afectar\u00e1 mayormente e incluso es posible que \u00e9stas se vean fortalecidas. Aunque tambi\u00e9n puede ocurrir lo contrario y que la situaci\u00f3n de encierro influya negativamente, m\u00e1s aun si las relaciones ya estaban deterioradas. Por otra parte, tampoco es descartable que aquellas relaciones que ven\u00edan mal desde antes del confinamiento salgan favorecidas despu\u00e9s de haber transitado por \u00e9ste. Todo depende de c\u00f3mo se viva el proceso.<\/p>\n<p>El estado general de alarma que estamos viviendo, las diversas restricciones impuestas sobre nuestro comportamiento y el aumento en la frecuencia de las interacciones familiares son factores que evidentemente propician el surgimiento de tensi\u00f3n. A su vez, es sabido que el incremento de tensi\u00f3n en un grupo termina exacerbando los rasgos m\u00e1s problem\u00e1ticos de personalidad como el autoritarismo, el mal genio, el nerviosismo u otros. En este sentido, no es extra\u00f1o que bajo estas circunstancias recrudezcan los conflictos familiares, sean de pareja, entre padres e hijos, entre hermanos u otros, todo lo cual, adem\u00e1s, puede dar pie a la expresi\u00f3n de patrones de maltrato o violencia. Sin embargo, es importante destacar que en la medida que las personas abordan sus diferencias de manera asertiva y emp\u00e1tica, \u00e9stas no solo se resuelven favorablemente sino que incluso las mismas relaciones pueden terminar siendo fortalecidas al largo plazo. Y para ello, es fundamental considerar en dicho di\u00e1logo aquellos que nos dicen las emociones, pues \u00e9stas siempre anidan un significado relevante para nosotros. Cabe destacar que se trata de significados que surgen de sensaciones corporales y no del pensamiento o de la actividad intelectiva o reflexiva y, por tanto, se trata de un tipo de conocimiento totalmente alejado de nuestra tradici\u00f3n cultural que la psicolog\u00eda humanista ha venido relevando desde hace casi ochenta a\u00f1os. Un conocimiento que cuando se cultiva conduce necesariamente a mayores niveles de autoconsciencia y compasi\u00f3n. Es en este sentido que es posible afirmar que el amor no es un estado definitivo o final sino un proceso constante y din\u00e1mico que se construye a trav\u00e9s del esfuerzo diario y mutuo con aquellas personas que nos rodean.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 puedo hacer?<\/strong><\/p>\n<p>Es importante tomar consciencia que estos problemas de fricci\u00f3n en la familia se explican por el aumento de contacto interpersonal fruto del confinamiento, y por tanto, es absurdo buscar responsables al interior de est\u00e1. Aunque no lo hayamos notado, las relaciones humanas en general son dif\u00edciles. Est\u00e1n llenas de impurezas y escollos. Sin embargo, estas dificultades se hacen a\u00fan m\u00e1s complejas por el hecho de estar encerrados. Es necesario hacer un esfuerzo adicional para mantener la calma y abordar los conflictos con serenidad. Al respecto, vale la pena se\u00f1alar que el cultivo de estados mentales como la autoconciencia, el amor o la compasi\u00f3n constituye un nicho inter\u00e9s creciente en la psicolog\u00eda contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Por otra parte, hay que tomar en cuenta que las emociones est\u00e1n \u00edntimamente ligadas al cuerpo, experiment\u00e1ndose como sensaciones de manera consciente o no consciente. Las emociones son estados mentales muy tangibles y, por tanto, una forma viable de despojarnos de la tensi\u00f3n es a trav\u00e9s del mismo cuerpo. En este sentido, resulta recomendable realizar actividades f\u00edsicas como ejercicio o bailar. O en el caso de no tener suficiente espacio, realizar actividades que exijan menos despliegue pero que igual involucren actividad corporal como los trabajos manuales propios de una casa; o bien, canalizar la energ\u00eda a trav\u00e9s de la actividad expresiva como dibujar, pintar, cantar u otros.<\/p>\n<p>Finalmente, por muy comprensible que sea el surgimiento de tensiones y conflictos al interior de la familia bajo estas condiciones, el comportamiento debe tener un l\u00edmite claro cuando los derechos de otras personas son vulnerados. En caso de que se produzcan problemas de violencia es importante realizar las denuncias respectivas inmediatamente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo afecta esta situaci\u00f3n a mis hijos?<\/strong><\/p>\n<p>Las emociones de las y los ni\u00f1os son absolutamente influenciables por los contextos relaciones en los cuales se desarrollan. De tal forma que si al interior de la familia existe una buena relaci\u00f3n muy probablemente ellas y ellos estar\u00e1n bien. Sin embargo, dado que el confinamiento puede afectar negativamente las relaciones, es posible que ellas y ellos puedan volverse oposicionistas, sensibles e irritables, lo cual puede alterar m\u00e1s de la cuenta a los adultos. Asimismo, dado que la autonom\u00eda de los ni\u00f1os se encuentra en pleno desarrollo, la presencia de los adultos en casa tiende a revertir las din\u00e1micas que en dicha direcci\u00f3n son fomentadas regularmente a trav\u00e9s de su asistencia a los jardines y escuelas, propiciando durante el encierro un comportamiento particularmente demandante y apegado.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, es importante destacar que las y los ni\u00f1os suelen buscar diversi\u00f3n y novedad lo cual suele verse muy restringido por el confinamiento. Por lo mismo, el uso de aparatos electr\u00f3nicos puede aumentar abruptamente por lo que es recomendable dosificar su uso. Bajo estas circunstancias, el aburrimiento surge reiteradamente durante el encierro, activando constantemente quejas y demandas de los m\u00e1s peque\u00f1os para que los entretengan. Sin embargo, es necesario comprender que el aburrimiento es m\u00e1s una oportunidad que un problema, puesto que dicho estado tiende a movilizar recursos internos como la creatividad y la exploraci\u00f3n, y por tanto, los esfuerzos por satisfacer tales demandas por parte de los adultos resultan ser m\u00e1s un obst\u00e1culo que un beneficio para el desarrollo cognitivo de ni\u00f1as y ni\u00f1os. Es m\u00e1s, en la medida que se responde de manera autom\u00e1tica y complaciente ante tales demandas se impide una de las habilidades emocionales m\u00e1s importantes para la vida cu\u00e1l es el manejo de la frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 puedo hacer por ellos?<\/strong><\/p>\n<p>Sin lugar a dudas lo m\u00e1s importante es importante es realizar un esfuerzo por abordar los conflictos entre adultos de manera privada o si se hace abiertamente, tener especial cuidado hacerlo de buena forma. Asimismo las sugerencias para descargar tensiones que hemos se\u00f1alado m\u00e1s arriba son fundamentales. Lo l\u00f3gico es que los ni\u00f1os participen tambi\u00e9n de \u00e9stas. En esta misma l\u00ednea, es absolutamente recomendable incorporar hacer ejercicios, jugar y bailar con ellos. Asimismo, puede incorporar actividades hogare\u00f1as como cocinar, jardiner\u00eda o huerta u otras manualidades. Dese el tiempo para hacerlo. Defina uno o dos horarios de treinta minutos semanales cada vez. Mant\u00e9ngase firme en ese tiempo. Luego de realizarlas estimule a que ellos sigan por su cuenta en dichas actividades. Sin dispositivos electr\u00f3nicos. Una cosa importante: no los obligue a nada, ofr\u00e9zcale alternativas. Finalmente, otra recomendaci\u00f3n: medite e invite a los ni\u00f1os a hacerlo con usted. Existen diversos tutoriales en internet. La meditaci\u00f3n es lejos una de las pr\u00e1cticas m\u00e1s recomendadas hoy en d\u00eda sobre cuyos efectos positivos para el bienestar existe una enorme evidencia emp\u00edrica. Esta recomendaci\u00f3n es particularmente pertinente para los d\u00edas que vivimos puesto que se ha visto que esta pr\u00e1ctica influye favorablemente sobre nuestro sistema inmunol\u00f3gico, constituyendo un poderoso escudo para hacer frente a las enfermedades.<\/p>\n<p>Para finalizar, deseamos destacar que en ning\u00fan caso hemos pretendido ignorar la enorme complejidad del escenario que estamos viviendo, ni tampoco agotar la revisi\u00f3n de los innumerables factores relacionados con \u00e9ste tales como las diferencias sustantivas en las condiciones de vida entre nuestros compatriotas, en su acceso al sistema de salud y educaci\u00f3n, entre otros. El an\u00e1lisis que hemos realizado solo ha aspirado a constituir un aporte para que las familias y para quienes trabajan con familias puedan enriquecer sus esfuerzos destinados a afrontar el confinamiento, relevando el papel de la emocionalidad y la vida afectiva pues estamos convencidos que esta dimensi\u00f3n constituye el aspecto central de la vida humana\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se trata del psic\u00f3logo Dr. Octavio Poblete Christie, PhD, docente de la Universidad de Playa Ancha, campus San Felipe, quien entrega algunas orientaciones para enfrentar las consecuencias de esta pandemia.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":133204,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51,96,60,40,76,725],"tags":[],"class_list":["post-134254","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-academia","category-academicos","category-campus-san-felipe","category-destacados","category-facultad-de-ciencias-sociales","category-pedagogia-en-educacion-fisica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=134254"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134254\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/133204"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=134254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=134254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=134254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}