{"id":33151,"date":"2012-10-25T15:48:17","date_gmt":"2012-10-25T19:48:17","guid":{"rendered":"http:\/\/sitios.upla.cl\/contenidos\/?p=33151"},"modified":"2025-10-30T23:52:20","modified_gmt":"2025-10-31T02:52:20","slug":"juan-parada-fernandez-juaniquillo-la-universidad-es-mi-segunda-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/2012\/10\/25\/juan-parada-fernandez-juaniquillo-la-universidad-es-mi-segunda-familia\/","title":{"rendered":"Juan Parada Fern\u00e1ndez, \u201cJuaniquillo\u201d: \u201cLa universidad es mi segunda familia\u201d"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/sitios.upla.cl\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/DSC02383.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-42106\" title=\"DSC02383\" src=\"http:\/\/sitios.upla.cl\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/DSC02383-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>Nadie puede decir que conoce la Universidad de Playa Ancha y su historia, si nunca ha hablado con Juaniquillo; para muchos, el alma de la UPLA, el coraz\u00f3n de la instituci\u00f3n, el amigo entra\u00f1able, incondicional, ese que siempre responde con una sonrisa y para quien todo es posible, si hay voluntad.<\/p>\n<p>Ubicarlo no fue dif\u00edcil, su oficina y su vida laboral giran en torno al gimnasio, espacio que Juaniquillo (o Juan Parada Fern\u00e1ndez como fue inscrito en el Registro Civil) conoce como la palma de su mano. Es m\u00e1s, asegura que con solo dar una mirada sabe si alguien ha estado all\u00ed.\u00a0 Esto no resulta extra\u00f1o para quien ha recorrido esos rincones por m\u00e1s de 40 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sin embargo, conocer parte de lo que han sido estas cuatro d\u00e9cadas es complicado, principalmente, porque estudiantes, funcionarios y acad\u00e9micos no dejan de saludarlo, de palmotearle la espalda o intercambiar con \u00e9l cari\u00f1osas palabras durante la entrevista. Juaniquillo se da tiempo para todos. Levanta la mano, responde, y con una humildad que solo lo engrandece, pide disculpas por la interrupci\u00f3n. Pero eso no importa, porque todo ayuda a descubrir parte de la personalidad de uno de los funcionarios m\u00e1s queridos de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>INICIOS EN LA UPLA<\/strong><\/p>\n<p>De pelo cano y sonrisa f\u00e1cil, Juaniquillo cuenta c\u00f3mo lleg\u00f3 a trabajar a la Universidad de Playa Ancha. \u201cYo ten\u00eda una pega en el gimnasio del Fort\u00edn Prat, y el profesor Eduardo Cabezas me trajo el \u00b470. Me contrataron al a\u00f1o siguiente, porque en ese tiempo los tr\u00e1mites se hac\u00edan en Santiago. De eso ya han pasado casi 41 a\u00f1os, pero no los he sentido, porque \u00e9ste es mi segundo hogar\u201d. El orgullo con que relata este episodio no lo logra disimular, mientras aclara que desde que se inaugur\u00f3 el gimnasio (1982-83) ha estado a cargo de su mantenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un segundo nombre que menciona sobre sus comienzos en la universidad es el del profesor Antonio Maurer, quien fue decano de la Facultad de Educaci\u00f3n F\u00edsica, y prorrector de la instituci\u00f3n. Asegura que con \u00e9l mantiene hasta la fecha una s\u00f3lida amistad.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/sitios.upla.cl\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/DSC02392.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-42107\" title=\"DSC02392\" src=\"http:\/\/sitios.upla.cl\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/DSC02392-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>-\u00bfC\u00f3mo fueron los primeros a\u00f1os en la universidad? <\/strong><\/p>\n<p>\u201cDif\u00edciles. Las cosas no eran como ahora. En ese tiempo ten\u00eda que venirme al trabajo caminando. Lo hac\u00eda desde Puertas Negras, en la parte alta de Playa Ancha, con un cu\u00f1ado, y nos demor\u00e1bamos 50 minutos de bajada y una hora y cuarto de subida. Era sacrificada la cosa, porque el sueldo no me daba para andar en micro\u201d.<\/p>\n<p><strong>-Pero \u00bfeso ya pas\u00f3?<\/strong><\/p>\n<p>\u201cClaro que s\u00ed. En ese tiempo lo \u00fanico que me daban era una capa azul. Ahora las cosas son distintas. Tengo mucho apoyo de la universidad. Me siento muy agradecido con todo, la universidad es mi segunda familia\u201d.<br \/>\nJuaniquillo no termina de decir estas palabras cuando se le corta el habla. Saca su pa\u00f1uelo y seca las l\u00e1grimas que le juegan una mala pasada y que sin aviso humedecen sus ojos. No dice nada. Mira hacia el cielo y comenta: \u201ces que yo no ser\u00eda nada sin la universidad. A m\u00ed la UPLA me lo ha dado todo, \u00bfcomprende?\u201d<\/p>\n<p>En honor a la verdad, lo intento, y con el pasar de los minutos logro empatizar con su emoci\u00f3n m\u00e1s profunda. Confiesa que cuando lleg\u00f3 a trabajar no sab\u00eda leer ni escribir, pero aqu\u00ed aprendi\u00f3, y lo hizo obligado por las circunstancias: practicaba cada vez que recib\u00eda la correspondencia, hasta que lo logr\u00f3.<\/p>\n<p>Hoy, aquello no es m\u00e1s que una an\u00e9cdota, que refleja la dura realidad que tra\u00eda consigo. Una realidad que impacta, que no deja indiferente a nadie: Juaniquillo tuvo una infancia triste, llena de carencias.<\/p>\n<p>Junto a su hermano, fueron criados por el abuelo materno, don Juan de Dios Fern\u00e1ndez Soto. De \u00e9l recuerda lo suficiente como para afirmar que recibi\u00f3 todo el amor y cuidado. \u201cMi infancia fue dif\u00edcil. Reci\u00e9n me prob\u00e9 un par de zapatos a los 15 a\u00f1os, pero eso no me import\u00f3, porque mi abuelo me dio lo m\u00e1s grande que es el cari\u00f1o\u201d. Tras este comentario, vuelve a sacar su pa\u00f1uelo. Se toma un tiempo, respira profundo y contin\u00faa su relato: \u201c\u00c9l me ense\u00f1\u00f3 que todo es posible si uno le pone el hombro, y pucha que ten\u00eda raz\u00f3n. Para m\u00ed \u00e9l fue todo, y aunque ya no est\u00e1, me sigue acompa\u00f1ando y me alienta en los malos momentos. Yo s\u00e9 que \u00e9l est\u00e1 conmigo siempre\u201d.<\/p>\n<p><strong>CUESTI\u00d3N DE ACTITUD<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, su buena estrella no solo obedece a los valores que recibi\u00f3, sino tambi\u00e9n al cari\u00f1o que aplica en todo lo que hace, al buen trato y a la buena disposici\u00f3n que tiene con todo el mundo. \u201cYo no entiendo c\u00f3mo puede haber personas con tan mala voluntad, o que hacen las cosas enojados. Si aqu\u00ed todos compartimos un espacio y nos tenemos que ayudar, especialmente con los alumnos. Yo incluso, a veces les pregunto si han tomado desayuno, porque me importan. Lo mismo si los veo bajoneados. No cuesta nada darse unos minutos y prestar la oreja\u201d, dice.<\/p>\n<p>Esa preocupaci\u00f3n y cari\u00f1o ha tenido consecuencias, pues el lazo que ha creado con los estudiantes trasciende lo institucional. \u201cEn la \u00e9poca en que la universidad era l\u00edder en handbol, yo celebraba en el camar\u00edn con ellos. Incluso, cuando sal\u00edan campeones era a m\u00ed al que llevaban en andas. Se te\u00f1\u00edan el pelo y yo no me salvaba. Varias veces tuve el pelo de color azul. As\u00ed eran los cabros conmigo\u201d, comenta con una sonrisa que le marca la cara.<\/p>\n<p>Adentrarse en los dolores que han marcado la vida de Juan Parada no es dif\u00edcil. Adem\u00e1s de la muerte de su abuelo, le aprieta el coraz\u00f3n el fallecimiento de su hijo Claudio, quien muri\u00f3 a los 31 a\u00f1os, v\u00edctima de un atropello cuando estudiaba la carrera de Contador Auditor en la Universidad de Valpara\u00edso, donde trabajaba. De \u00e9l, disfruta el cari\u00f1o de sus dos nietos: Claudio cursa el tercer a\u00f1o de Ingenier\u00eda en Construcci\u00f3n en la Universidad Valpara\u00edso, y Camila est\u00e1 en ense\u00f1anza media.<\/p>\n<p>El hijo mayor de Juaniquillo, Juan (42) vive hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os en Noruega, donde trabaja como ingeniero metal\u00fargico (3 hijos). La tercera se llama Priscila (32), y es asistente judicial en Valpara\u00edso. Todos ellos conforman su gran tesoro y all\u00ed est\u00e1 su coraz\u00f3n, incluida su ex mujer, a quien generosamente reconoce como el principal apoyo para que sus hijos salieran adelante.<\/p>\n<p><strong>CONTADOR DE HISTORIAS<\/strong><\/p>\n<p>Sin duda, la discreci\u00f3n es una de las grandes virtudes de Juaniquillo, pues al pedirle que compartiera algunas an\u00e9cdotas que guarda el gimnasio, r\u00ede, se pasa la mano por la cara (como midiendo el tama\u00f1o de su barba) y dice: \u201cclaro que hay historias. Yo dir\u00eda muchas historias, pero no todas se pueden contar. Lo \u00fanico que puedo decir es que las hay tristes y otras divertidas\u201d. Sin embargo, se apura en comentar que muchas de ellas est\u00e1n relacionadas con los afectos, especialmente las que nacen de su esp\u00edritu de servicio. \u201cCada vez que alg\u00fan estudiante se accidenta, me llaman, porque saben que siempre voy a ayudar. Agua, toallas, hielo, lo que sea. Siempre los acojo, porque son momentos dif\u00edciles y dolorosos. Pero si tengo que mirar hacia atr\u00e1s, puedo decir que lo que m\u00e1s me ha marcado es la promoci\u00f3n de estudiantes del \u201984, porque era un curso muy unido, que hasta el d\u00eda de hoy se junta a compartir. Me visitan en la casa. Incluso, siempre me vienen a buscar y me llevan. Me siento como uno m\u00e1s de ellos\u201d.<\/p>\n<p><strong>LA UPLA Y SU VIDA <\/strong><\/p>\n<p>La relaci\u00f3n que surge entre Juaniquillo y los estudiantes comienza cuando los j\u00f3venes ingresan a la universidad. Hasta el a\u00f1o pasado, era el encargado de recibir a los mechones en ceremonias cargadas de alegr\u00eda. Sin embargo, explica que como tal vez no est\u00e9 cuando egresen (por un tema de jubilaci\u00f3n), esa costumbre qued\u00f3 atr\u00e1s. \u201cNo es que yo est\u00e9 cansado, pero siempre a todos nos llega la hora, y ante eso no hay nada que hacer. Adem\u00e1s, me siento totalmente satisfecho con lo que he hecho en esta universidad, a la que le debo tanto\u201d, comenta con una emoci\u00f3n contenida.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/sitios.upla.cl\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/DSC02380.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-42109\" title=\"DSC02380\" src=\"http:\/\/sitios.upla.cl\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/DSC02380-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" \/><\/a>Pero quien piense que la vida de Juaniquillo no ha estado exenta de dificultades, se equivoca. En dos oportunidades dice haber estado cerca de la muerte: la primera vez estuvo hospitalizado por una fuerte intoxicaci\u00f3n alimentaria que lo mantuvo con sobre 40 grados por varios d\u00edas, sin que los m\u00e9dicos supieran qu\u00e9 ten\u00eda. La segunda vez sufri\u00f3 serios problemas cardiacos que hoy lo tienen con tres bypass en el cuerpo. \u201cEn esta segunda ocasi\u00f3n, no le tuve tanto miedo a la pel\u00e1. Entr\u00e9 al pabell\u00f3n con confianza y dije, bueno, si me salv\u00e9 de la vez anterior, \u00e9sta no me la va a ganar\u201d, coment\u00f3 Juaniquillo, recordando este episodio marcado en su calendario personal hace ya siete a\u00f1os. Y claro que tuvo consecuencias ese episodio. A partir de ese momento, cambi\u00f3 los combinados por vino y asegura que dej\u00f3 de llamarse \u201cEl rey de los asados\u201d.<\/p>\n<p>Lo incre\u00edble es que hablamos de la historia de un deportista que moj\u00f3 la camiseta durante muchos a\u00f1os en el club de f\u00fatbol amateur Pe\u00f1arol, donde despu\u00e9s pas\u00f3 a ser dirigente. \u201cEsos fueron buenos tiempos, al principio, pero despu\u00e9s decid\u00ed dejar el club, porque me cans\u00e9 de que me agarren a garabatos gratis. Fueron 30 a\u00f1os de insulto, y no aguant\u00e9 m\u00e1s. Baj\u00e9 la cortina al club hace m\u00e1s de dos a\u00f1os y no me arrepiento\u201d, comenta Juaniquillo, mientras asegura que fue la mejor decisi\u00f3n que pudo haber tomado.<\/p>\n<p>Sobre su vida sentimental, no dice mucho. Solo que respeta a la madre de sus hijos, que le env\u00eda todos los meses su mesada y que tienen una buena relaci\u00f3n. \u201cNo hay caso, como toda chicharra, tengo suerte con las mujeres. Y s\u00e9 por d\u00f3nde va la cosa, porque lo m\u00edo es el baile. Cinco rock and roll seguidos no me han hecho nada todav\u00eda\u201d, asegura sin falsa modestia, mientras se muestra agradecido con su pareja actual.<\/p>\n<p>A Juaniquillo tambi\u00e9n se le han presentado oportunidades que ha sabido tomar, como viajar por diversos pa\u00edses del viejo continente. Todo surgi\u00f3 a partir de la visita que hizo en dos oportunidades a su hijo en Noruega. De ah\u00ed a tomarse una foto con la torre Eiffel de fondo, fue nada m\u00e1s que un suspiro. Lo mismo en las calles de Madrid y luego en Hamburgo. Pero a pesar de lo hermosas que pueden ser las ciudades europeas, a Juaniquillo nadie le cambia su Valpara\u00edso. \u201cNica, nica\u201d, dice, mientras recuerda que cuando viaj\u00f3 a Francia, llev\u00f3 un CD con m\u00fasica de Marcela Toledo (cumbias norte\u00f1as) que despu\u00e9s todos le ped\u00edan. Y es que Juaniquillo Parada sabe muy bien d\u00f3nde est\u00e1n sus afectos, tesoro que cuida con una lealtad sin l\u00edmites. Lo mismo ocurre con su Universidad de Playa Ancha, la que una vez lo acogi\u00f3 y que despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os, \u00e9l tampoco ha querido abandonar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los 50 a\u00f1os de Pedagog\u00eda en Educaci\u00f3n F\u00edsica, el encargado de la mantenci\u00f3n del  gimnasio cuenta c\u00f3mo lleg\u00f3 a convertirse en una de las personas m\u00e1s queridas de nuestra instituci\u00f3n, y comparte sus grandes dolores y alegr\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[41,72,725],"tags":[],"class_list":["post-33151","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-entrevistas","category-facultad-de-ciencias-actividad-fisica-y-deporte","category-pedagogia-en-educacion-fisica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33151","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33151"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33151\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/upla.cl\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}