Seminario internacional planteó la urgencia de aplicar estrategias efectivas para el comportamiento activo en la jornada escolar

“Para niños y adolescentes, la escuela es un componente clave dentro del ambiente urbano y social. Es el principal espacio de intervención capaz de reducir la desigualdad en el nivel de actividad física”, así lo sostuvo el Dr. Inacio Crochemore Silva, académico de la Universidad Federal de Pelotas, Brasil, en el Seminario Internacional de Actividad Física Escolar organizado por la Universidad de Playa Ancha, a través del Observatorio de Ciencia de la Actividad Física.

La evidencia actual, afirmó el Dr. Crochemore, que respalda la necesidad de incluir actividad física, incluso de intensidad vigorosa, en la jornada escolar es contundente.

“Las acciones de promoción de actividad física en la escuela son cruciales para el futuro y ofrecen un triple beneficio: para la salud actual de los adolescentes, para cuando estos se conviertan en adultos, y para la próxima generación, cuyos hijos podrían crecer con más conciencia y posibilidad de práctica de actividad física”, expresó.

De acuerdo con sus investigaciones, las intervenciones escolares más efectivas son aquellas de carácter multicomponente.

«Estas no deben restringirse únicamente a acciones en el currículo, sino que deben combinarse con acciones extracurriculares. El principal desafío para la efectividad y escalabilidad de las buenas experiencias es superar las barreras de implementación. Por eso es necesario investigar mucho sobre estas barreras, que a veces se encuentran en los equipos directivos, el profesorado, o en el ambiente escolar»

Dr. Inacio Crochemore Silva

Académico de la Universidad Federal de Pelotas, Brasil

Pantallas y sedentarismo

El evento permitió al público acceder a conocimiento de vanguardia y a experiencias compartidas por expositores procedentes de las universidades de la Frontera, de Las Américas, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y de la UPLA.

Muy atingente al contexto actual, la académica de la PUCV, Dra. Caroline Brand, se refirió al estilo de vida digital y sedentario que llevan muchos niños y niñas, y su impacto en la salud física escolar, a propósito de los resultados de un proyecto de investigación en cooperación con Brasil y Portugal, que evaluó la influencia de los comportamientos del estilo de vida en la presión arterial y la adiposidad en niños (6 a 10 años).

“Después de una intervención de 16 semanas en el contexto escolar, es posible lograr mejoras. Los resultados incluyen la disminución del comportamiento sedentario, el aumento de los niveles de actividad física, y mejoras en la composición corporal y la disminución de los niveles de presión arterial. Los hábitos adquiridos en la infancia se mantienen en la edad adulta, lo que subraya la importancia de las intervenciones tempranas para reducir los factores de riesgo y enfermedades cardiometabólicas”, expresó Brand.

Jóvenes investigadores

Una sección destacada del seminario fue la presentación de trabajos por parte de jóvenes investigadores, en modalidad póster (9) y exposición oral (6).

Entre los temas abordados en formato póster se conocieron, por ejemplo, estrategias de aprendizaje de universitarios según su práctica deportiva y la influencia de la ansiedad del cuidador, y el uso de pantallas en el sueño y la actividad física infantil. Además de los efectos de un entrenamiento multicomponente en adultos con discapacidad intelectual, y el impacto de actividades prácticas en el aprendizaje de fisiología.

La estudiante de Pedagogía en Educación Física de la PUCV, Gabriela Basterrica Toro, presentó en póster una comparación del apoyo parental directo e indirecto para la actividad física en escolares del continente y Rapa Nui.

Explicó que los niños del territorio de Rapa Nui presentan una mayor actividad física que los niños del territorio continental. “Esta diferencia se atribuye a factores sociodemográficos y geográficos, como a la presencia de más áreas verdes y la poca locomoción en Rapa Nui, lo que les obliga a movilizarse principalmente a pie o en bicicleta, permitiéndoles tener una mejor actividad física”.

Mientras que, en exposiciones orales, los jóvenes dieron cuenta del impacto de la actividad física en escolares y la cognición; la relación entre esta última y la capacidad cardiorrespiratoria; la condición física y factores geográficos, así como desarrollo motriz y desentrenamiento.

Estrategias para un descanso activo

El director del OCAF UPLA, Dr. Tomás Reyes Amigo, fue claro en manifestar que para integrar descansos activos en asignaturas curriculares distintas a la educación física, existen tres estrategias principales: El que se realiza antes o después de una actividad pedagógica; el que se efectúa como intermedio de una actividad pedagógica, pudiendo ser con contenido curricular; o el que se ejecuta totalmente a través del contenido curricular, incorporando el descanso activo en el aprendizaje de asignaturas como matemática o ciencias.

“La aplicación de estas estrategias es realista”, dijo Reyes, pero su sostenibilidad “requiere que haya un convencimiento y una política escolar que la respalde”. Agregó que “no resulta sostenible si un profesor particular la realiza de forma aislada, se necesita el soporte de un cuerpo de trabajo, una unidad técnica pedagógica, y el respaldo del cuerpo directivo”.

Para el académico de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte este seminario surgió de la necesidad de aprovechar todos los momentos en que niños, niñas y adolescentes pueden moverse, dado que la evidencia científica indica que pasan mucho tiempo con un comportamiento sedentario.

«El objetivo fue colocar en primera línea la implementación de acciones para favorecer el comportamiento activo dentro de la jornada escolar, buscando iniciativas claras, certeras y sólidas. Y la proyección de estas acciones está ligada a una ley que será promulgada prontamente y que hará obligatorio para los establecimientos la inclusión de la actividad física»

Dr. Tomás Reyes Amigo

Director del OCAF UPLA