En el marco del II Seminario Internacional de Innovación Digital en Espacios Educativos (SIIDEE 2022), organizado por la Unidad de Innovación Digital, dependiente de la Vicerrectoría Académica de la Universidad de Playa Ancha, se efectuó la exposición de la temática “Ciudadanía Digital: ¿Qué necesitan docentes y estudiantes?”, a cargo de Amaranta Alfaro Muirhead, coordinadora de Formando Ciudadanía Digital en la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI).
La presentación estuvo enfocada en lo que significa ser un ciudadano de internet, como también la relación de estas nuevas tecnologías con niños, niñas, adolescentes y jóvenes, con el objetivo de identificar los efectos de estos espacios en los estudiantes, para así advertir sus peligros y a la vez conocer los desafíos que tienen que ser enfrentados por parte de docentes, alumnos y alumnas.
¿Qué significa participar en línea y ser ciudadano digital? Dice relación con la extensión y ampliación de posibilidades de participación política tradicional, hacia espacios nuevos y más inclusivos, e incluyendo nuevas dinámicas de participación política. Sin embargo, Amaranta Alfaro expuso que detrás de estos beneficios, existen riesgos que usuarios sin los conocimientos necesarios, como los niños (por ejemplo), no son capaces de ver.
En este sentido, se abordó el tema de los nativos digitales versus los inmigrantes digitales, donde los nativos digitales se refieren a aquellas personas que son contemporáneas a internet, es decir, que desde pequeñas han estado conviviendo con este espacio, mientras que los inmigrantes digitales, serían las personas pertenecientes a generaciones anteriores a esta red. Sin embargo, para Alfaro, esto es un mito.
“Hay que derribar la creencia que dice que los niños y niñas son nativos digitales por lo que saben todo acerca de internet, ya que ellos sólo saben la parte instrumental, pero no entienden cómo estos espacios en el fondo tienen peligros”, advirtió Alfaro, periodista e investigadora, en relación a los riegos en los que se ven envueltos los pequeños y pequeñas al estar expuestos en estos entornos digitales sin apoyo familiar, ni escolar.
Uno de los mayores peligros tiene que ver con la transacción de datos e información privada de los usuarios a cambio de nuevas herramientas y servicios gratuitos, es ahí donde internet se convierte en un espacio inseguro para los niños y niñas, quienes no están conscientes del funcionamiento algorítmico que existe detrás de la plataforma, el cual está ligado a intereses económicos, aseguró la periodista.
De este modo, algunos de los desafíos que profesores y estudiantes deben enfrentar es el necesario resguardo al derecho de participar en actividades como éstas, más el derecho a ser guiados y protegidos en los procesos de inclusión. Por otro lado, se necesitan incorporar habilidades que les permitan adaptarse, como también enseñar resiliencia y empatía a aquellos y aquellas que lo necesiten, concluyó Alfaro.
UPLA.cl