En el marco del “Primer Congreso Internacional de Investigación Formativa: En busca de una investigación con sentido transformador”, organizado por la Unidad de Análisis y Estudios de la Progresión Académica (ANEPA), dependiente de la Vicerrectoría Académica, se dieron a conocer los resultados preliminares de la indagación denominada «La Investigación Formativa en la Red Interuniversitaria Estatal de Formación Inicial Pedagógica (RUEFIP)”.

Los sujetos de estudio fueron docentes y estudiantes de las 18 instituciones de Educación Superior de la RUEFIP, quienes pudieron compartir sus percepciones en torno a la investigación formativa de manera voluntaria y anónima. Sin embargo, en esta actividad sólo se dieron a conocer los resultados preliminares vinculados a la encuesta que se aplicó a la comunidad académica de la red, ya que la consulta estudiantil obtuvo una baja participación.

Por lo tanto, el objetivo de la aplicación de la encuesta académicos y académicas, fue conocer su experiencia en actividades de investigación al interior de sus cursos, actividades extracurriculares o en los programas de investigación de sus universidades, como insumo para elaborar de manera colaborativa un Modelo de Investigación Formativa.

El proyecto, que está siendo coordinado por la Unidad ANEPA de la Universidad de Playa Ancha y la RUEFIP, fue expuesto por el doctor José González y la doctora Yudi Herrera, ambos representantes de la Vicerrectoría Académica de la Universidad de Playa Ancha.

Durante el comienzo de la actividad, la doctora Yudi Herrera aseveró que “la investigación formativa adquiere sentido en la formación inicial, para así aportar alternativas transformadoras que incorporen nuevas formas de pensar y actuar. La investigación debe ser formativa, es decir, que promueva el aprendizaje a través de la investigación. El objetivo principal es la formación del estudiante”.

Resultados preliminares 

Los resultados preliminares de la indagación arrojaron que ninguna variable contextual tuvo una incidencia significativa en el instrumento evaluativo como, por ejemplo, los años de experiencia profesional, ser parte de un semillero o la familiaridad con el concepto de investigación formativa.

En cuanto al análisis del instrumento, se evidenció que existe una disociación significativa entre lo que el docente cree o piensa, y entre lo que experimentó u observó, es decir, entre la dimensión conceptual y la operacional. En relación a la primera dimensión, los profesores esperan que los estudiantes realicen investigaciones en el transcurso de su formación, que encuentren nueva información, desarrollen nuevos proyectos y que se mantengan actualizados sobre el avance de su profesión, a partir de la investigación.

En cambio, en la dimensión operacional, los docentes observan que sus pares no participan en proyectos, investigaciones, ni tampoco escriben artículos científicos. En relación a la universidad, los académicos consideran que los estudiantes no se sienten beneficiados con la existencia de investigaciones, y no experimentan una cultura investigativa. Por último, la malla no deja tiempo para investigar y las asignaturas no permiten que los estudiantes aprendan a realizar una investigación.

Las conclusiones preliminares se pueden resumir en cuatro puntos. Primero, existe valoración del concepto investigación formativa y se tiene relativa claridad de su definición, sin embargo, existen algunas concepciones erradas. Segundo, se reafirma la necesidad de diálogo entre investigación y formación. Tercero, la investigación que genera la propia universidad no está presente en los programas formativos. Y cuarto, se evidencia homogeneización basal en cuanto a concepciones y visualizaciones de la investigación formativa; y la inconsistencia entre las concepciones y lo que se visualiza que se hace.

“¿Son buenos o malos estos resultados? Aunque estos no parecen ser coincidentes con nuestra hipótesis, sirven para establecer una base común, donde cualquier cambio se va a notar. Al mismo tiempo, se implementará una estrategia de consolidación de un modelo de investigación formativa que permitirá evidenciar el impacto, sin escalas”, afirmó José González, coordinador de la ANEPA.

Para Herrera, existe una escasa presencia de cátedras que integran la investigación en el ámbito escolar, sino que la abordan desde un aislamiento y no desde una integración, por lo que hace necesario generar una propuesta desde las universidades para que los estudiantes se identifiquen con ella y se pueda acortar la brecha entre la práctica y la teoría, desde ahí surge esta propuesta de investigación.

Pin It on Pinterest

Share This