
Investigadores chilenos de la Universidad de Playa Ancha (UPLA) y Universidad Andrés Bello (UNAB), reportan por primera vez la asociación entre dieta de la anchoveta (Engraulis ringens) y los cambios en su ecosistema microbiano intestinal.
Los resultados revelan cómo el cambio en la dieta hacia presas de mayor calidad (como el zooplancton) afecta la diversidad y función de las bacterias intestinales.
El estudio fue recientemente publicado en la revista Fishes es producto de un esfuerzo colaborativo entre el Dr. Héctor A. Levipan de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la UPLA y el Dr. Sebastián A. Klarian del Centro de Investigación Marina Quintay, CIMARQ, perteneciente a la Facultad de Ciencias de La Vida de Universidad Andrés Bello, Viña del Mar, y la tesis doctoral de la Dra. Carolina Cárcamo (SERNAGEOMIN).

La anchoveta (Engraulis ringens) es un pez pelágico pequeño que forma grandes y densos cardúmenes superficiales en el Océano Pacífico suroriental, distribuyéndose desde el norte del Perú, hasta el sur de Chile. Esta especie es la sostenedora de la mayor parte de las pesquerías del norte de Chile y Perú y es considerada como el pez más importante del mundo. Uno de los principales subproductos de la anchoveta es la harina de pescado, que se procesa y transforma en pellets con los cuales se alimentan toneladas de salmones.
Al respecto, el Dr. Sebastián A. Klarian afirma que “estudiar la dieta de la anchoveta es fundamental para definir su rol en la cadena trófica del océano, determinar su valor nutricional, y es clave para manejar su pesquería de forma sostenible, evitando su colapso para la seguridad alimentaria y la salud global. A su vez la capacidad digestiva del ecosistema intestinal de un pez está determinado en parte por el microbioma intestinal, el cual es clave para su digestión, metabolismo y sistema inmune”.

Los hallazgos principales indican que, a medida que la anchoveta asciende en la cadena trófica (con un δ15N más alto), la diversidad microbiana intestinal disminuye, predominan bacterias proteolíticas especializadas y se excluyen las bacterias fermentativas. No obstante, la composición específica de las bacterias varía según la región geográfica, lo que sugiere que el entorno local determina qué bacterias cumplen esos roles metabólicos.
En tanto, el Dr. Héctor A. Levipan agrega que “el artículo muestra que la dieta influye en la función y diversidad del microbioma intestinal, y propone que el análisis de δ15N puede ser una herramienta útil para predecir el estado funcional del microbioma en relación con la nutrición de este importante recurso pesquero”.
UPLA.cl
Noticias de la Universidad de Playa Ancha Dirección General de Comunicaciones
