Guiadas por la indagación en torno a las continuidades y rupturas que expresan las modalidades militantes, activistas y partidistas, se realizaron las VI Jornadas de Estudios sobre Militancias y Trayectorias Políticas. A lo largo de los años, este evento se ha consolidado como un espacio de reflexión académica, que ha permitido reunir y hacer converger miradas disciplinares, teóricas, conceptuales y metodológicas, para analizar las transformaciones y tensiones que atraviesan las prácticas político-militantes en Chile y América Latina contemporánea, bajo un enfoque sociohistórico.
La nueva versión del encuentro, que tuvo lugar en la Sala Luis Carreño Silva de la Biblioteca Central de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), fue organizado por el Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Juventud de la Universidad Católica Silva Henríquez (UCSH); la Escuela de Historia y Centro de Investigación y Documentación de la Universidad Finis Terrae (UFT); y el Departamento de Género, Política y Cultura, y la carrera de Periodismo de la UPLA.
En cuanto a las motivaciones para efectuarlas, Mauricio Rojas Casimiro, docente de la carrera de Periodismo y del Departamento de Género, Política y Cultura de la Facultad de Ciencias Sociales de la UPLA, relató: “Nos dimos cuenta que había un espacio académico que no estaba cubierto, en términos de presentar avances de investigación y del análisis académico-metodológico sobre las militancias. Entonces, ahí encontramos un primer nicho para poder desarrollar anualmente una jornada”.
Su objetivo es relevar conceptualizaciones y, en términos metodológicos, establecer una discusión sobre el marco teórico y lo bibliográfico, “porque es un tema que efectivamente se ha trabajado, pero no se ha sistematizado. A veces, nos centramos mucho en el tema de lo teórico, la conceptualización de la militancia, qué es ser militante, pero también lo estamos poniendo un poco en duda o tensión, por ejemplo, con las ponencias sobre hasta qué punto el activismo también es militancia, cómo se congenia el activismo con la militancia o las estructuras políticas, pero que a la vez no tienen estructuras clásicas de partido”, agregó el académico.
Sobre las jornadas, que ya llevan seis versiones, el rector de la UPLA, Carlos González Morales, comentó que “hace un tiempo, hablar de militancia era casi un castigo, era algo mal visto, cuando debe ser todo lo contrario. Las militancias dan un marco, un ideario; reúne a grupos que tienen muchos puntos en común e intersecciones en la mirada política, en la mirada de proyección de lo que tiene que hacer una nación en su devenir, en su desarrollo. Por lo tanto, que existan distintos grupos que poseen pensamientos y reflexiones comunes, que tienen marcos y referentes teóricos para poder orientar su quehacer, y que frente a eso se definen nuevas proyecciones, nos parece sustantivo, como también abrir al interior de la institución, justamente, estas discusiones que forman parte del ethos de una universidad pública y estatal”.
Cuatro mesas, diversos enfoques
Durante los dos días de actividades, se desarrollaron cuatro mesas temáticas que abordaron diversas dimensiones investigativas, es decir: mesa N°1 “Militancias obreras, socialistas y nacionalistas del siglo XX”; mesa N°2 “Militancias juveniles y análisis generacionales”; mesa N°3 “Militancias conservadoras, revolucionarias y generacionales desde el cristianismo en la historia de Chile”; y mesa N°4 “Revisiones histórico-conceptuales, intelectuales, arte y experiencias militantes” (revisar programa para mayores detalles).
Pedro Valdés Navarro, historiador de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y de la Universidad de Viña del Mar, fue uno de los panelistas de la primera mesa: “Militancias obreras, socialistas y nacionalistas del siglo XX”. Su presentación profundizó en el rol del Partido Socialista (desde el año 1973 al 1986) en formar política y militarmente a sus integrantes, con la intención de mejorar el trabajo del partido clandestino, e intentar enfrentar a la dictadura y derrocarla en el plano político-militar. Valdés consideró que esta primera mesa diversificó las formas de entender la militancia, no solamente dentro de la izquierda, sino que también desde partidos vinculados al nacionalismo y, en este caso, las lógicas de funcionamiento hacia las fuerzas armadas.
El profesional añadió que este tipo de jornadas posibilita efectuar un análisis comparativo, analizar las trayectorias, analizar los cambios y determinar los vínculos que se establecen entre militancia nacionalista y socialista, por ejemplo, como también “conocer cuáles son las temáticas investigativas que están desarrollando los colegas, en términos de difusión, que no necesariamente se logra a través de la lectura de artículos o la lectura de libros, sino que también por medio de actividades presenciales. Y, lo segundo, es el espacio de encuentro entre distintos investigadores e investigadoras de las disciplinas, que nos permite generar redes, vínculos, relaciones y preguntas en uno mismo, sobre temáticas que no habían sido contempladas”.
Camila Araya Guzmán, es candidata a doctora por la Universidad de Chile en Ciencias Sociales e investigadora del Núcleo de Investigación y Acción en Juventudes de la casa de estudios. Su ponencia en la segunda mesa, denominada “Militancias juveniles y análisis generacionales”, se enmarcó en su proceso de investigación doctoral sobre juventudes revolucionarias, analizando el desarrollo de la temática desde una mirada que considera el pasado y el presente, dando a conocer avances en el proceso de análisis sobre la identificación de las matrices de izquierda revolucionaria (mirista, rodriguista, lautarista), con el fin de vincularlo a cambios y continuidades en los años 90’ hasta la actualidad.
Araya sugirió analizar la participación política juvenil en Chile, desde una perspectiva más estructural y desde una noción de totalidad: “La militancia asume una perspectiva que tiene su tradición, y la flexibilidad con que hoy día se desarrollan ciertas dinámicas organizacionales de la juventud, más de carácter identitaria o reivindicativa, dificultan el desarrollo de una política de corte transformacional y el poder pensar en qué sociedad queremos vivir”. Desde esta interpretación, considera que “es necesario revisar el pasado, las experiencias militantes, con el fin de proyectar formas organizativas que te permitan construir un proyecto de sociedad”.
En la tercera mesa “Militancias conservadoras, revolucionarias y generacionales desde el cristianismo en la historia de Chile”, Alejandro San Francisco Reyes, académico de la Universidad de Tarapacá, planteó el surgimiento del Movimiento Nacional de la Juventud Conservadora (después denominado “Falange Nacional”), como un quiebre en el siglo XIX con las décadas anteriores, lo que da origen a la futura Democracia Cristiana, que fue el partido más grande de Chile desde 1963 hasta el 2001, y abordó la tensión de los años 30’ y el surgimiento de una nueva generación en política: la generación de Eduardo Frei Montalva, Bernardo Leyton, Ignacio Palma Vicuña, Manuel Antonio Garretón Walker, entre otros.
En torno a cómo las identidades generacionales y las diversas militancias desde el cristianismo, han influido en la transformación política de Chile, el investigador considera que “han sido relevantes desde muy distintos aspectos y desde una gran diversidad doctrinal. O sea, va desde el socialcristianismo de los años 30’ hasta el gremialismo Mapu de los años 60’, posteriormente, la izquierda cristiana el 71’ y, finalmente, la UDI y republicanos en los años 80’ y 2000. Esto revela que hay una gran vitalidad, por un lado, de un pensamiento, que hay pluralidad en las apreciaciones de los temas y, por último, cuando una generación decide apostar por el poder político y la generación pasada piensa distinto, esta última asume la política como un deber, como una actividad, y eso es lo que lleva al surgimiento de nuevos grupos”.
Por su parte, Cristina Moyano Barahona, doctora en Historia, profesora titular del Departamento de Historia y decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago de Chile, en su intervención en la cuarta mesa “Revisiones histórico-conceptuales, intelectuales, arte y experiencias militantes”, efectuó un balance teórico-metodológico respecto de las formas en que se ha estudiado al intelectual militante y las particularidades de esa figura entre las y los distintos actores que militan.
Sobre la contribución de las investigaciones a la comprensión actual de la militancia política en Chile y también en la región, Moyano expresó que es “superimportante mostrar las prácticas de sociabilidad y culturales que permiten comprender una experiencia que para mucha gente es muy distante, es decir, militar en un partido, adherir a un conjunto de principios, abrazar una causa que va generando una construcción de una identidad político-social de los actores”. De acuerdo con las ideas de la decana, gran parte de la población no comprende el hecho de que existan miembros de la sociedad dispuestos a movilizarse en pos de estos ideales. Por ende, “en esta mesa entramos a debatir sobre el intelectual político, sobre quien genera pensamiento, pero también prácticas culturales como, por ejemplo, los cancioneros, es decir, todo aquello que está relacionado con las prácticas de sociabilidad que permiten darle sentido a la militancia, más allá de las ideas o de los marcos doctrinarios de las estructuras partidarias”.
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