Marcel Young dialogó con comunidad universitaria

La presencia del Embajador de Chile en Haití, Marcel Young Debeuf, convocó la masiva participación de estudiantes y académicos de la Casa Central de la Universidad de Playa Ancha.

El interés generado responde -principalmente- a que en estos días los parlamentarios de diferentes bancadas discutirán en el Congreso Nacional acerca de la viabilidad y permanencia de la dotación de efectivos chilenos (más de 500 militares y un centenar de civiles) en la isla.

Invitado por el Rector de nuestra Universidad, Patricio Sanhueza Vivanco, y en coordinación con la jefatura de la carrera de Periodismo, la autoridad diplomática estableció un fluido diálogo con el público presente, tocando puntos relevantes de la historia y el presente del país más pobre del continente.

Una visión desde la historia de Haití

El Embajador de Chile en Haití compartió con los presentes su experiencia en el país caribeño, indicando que “estar involucrado en la realidad de Haití tiene mucho que ver con la globalización pero, más aún, con la lucha contra la pobreza. Históricamente, es el primer país de Latinoamérica que se independiza, dicen algunos, sin embargo, como veremos luego, no es una independencia plenamente lograda. Lo de entonces fue más bien parte de la ruptura de un modo de producción, del rompimiento de la esclavitud y de un intento por acabar con la sobreexplotación humana y de recursos, de la mano con la revolución industrial”.

Ese hecho, fundamental para el orden mundial de ese tiempo –sostuvo el diplomático y cientista político- fue parte importante del daño generado a la nación isleña. «A razón de los intereses de las potencias mundiales de esa época, se le bloqueó, aisló e impidió crecer. La lucha revolucionaria independentista que se dio en otros lugares de nuestro continente por construir una identidad nacional, allá fue para la conquista de las libertades”, enfatizó.

A partir de esta situación, Marcel Young postuló su propia teoría en base al actual panorama haitiano. “Muchos hablan sobre esta teoría de un Estado fallido pero, para que eso pase, es preciso que Haití haya sido Estado. Yo más bien creo que estamos frente a un Estado inconcluso, que no lo han dejado ser, formarse, crearse a sí mismo. Es en este proceso de crecimiento, orden y formación que las naciones y organizaciones hoy estamos presentes en Haití”.

Realidades sutiles

“Los medios de comunicación están acostumbrados a mostrarnos realidades exageradas. Nos muestran índices económicos donde Haití prácticamente resulta ser uno de los más pobres a nivel mundial y enrostran la cooperación internacional que se recibe en la isla y que debiera ser el motor de su crecimiento. Quienes hablan de ello desconocen que finalmente sólo un 10% de lo percibido se queda en la isla. Salarios, insumos, pasajes en avión, todo eso, -salvo el pago de hotel, arriendo de vehículos y “otras diversiones”-, vuelve a las respectivas naciones desde donde vienen tropas, diplomáticos y empresarios”, indicó Young.

Según su apreciación, esta es la primera vez que Chile participa “en serio” en misiones de paz como “algo más que un mero observador”, pronto – acotó – “la paz que nosotros queremos para Haití involucra desarrollo. El gran problema de Haití, la paz de Haití, es el término del hambre, de la miseria, de la mortalidad infantil, de la exclusión. Queremos acabar con la idea instalada de que miles de jóvenes y niños del país se queden sin educación”, expuso Young al finalizar su exposición.

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