Lo “no confesado” de la Educación Superior en la óptica de Maria Olivia Mönckeberg

La experiencia y rigurosidad de María Olivia Mönckeberg es esclarecedora al momento de tomar la decisión de sumergirse en una problemática que ha cruzado un sinnúmero de historias de poder y otras tantas variables estructurales que hoy, a la luz de las pruebas, explican la actual situación del llamado “mercado de la Educación Superior”.

Un concepto que a la investigadora y académica de la Universidad de Chile, autora de los libros La privatización de las universidades: una historia de dinero, poder e influencia y El negocio de las universidades en Chile, le incomoda por cuanto representa la introducción del criterio mercantil a la lógica de un bien noble que debería pensarse como base para el desarrollo nacional y su concreción en criterios intangibles y estratégicos como la tolerancia, el respeto por el otro, la equidad, la justifica social y la inclusión.

María Olivia Mönckeberg inauguró el año académico de la Universidad de Playa Ancha con energía y resolución, a partir de esa capacidad que la investigación rigurosa entrega al confrontar problemáticas cuyos protagonistas forman parte de grupos de poder con amplios privilegios. Basta con examinar y estudiar otros títulos de la escritora como El Saqueo de los grupos económicos al Estado chileno y El Imperio del Opus Dei en Chile.

“Tenemos que buscar en nuestra historia reciente las raíces de la situación actual de las universidades, marcada por la Dictadura y el quiebre que se produjo a nivel de país, de la sociedad en su conjunto, y que muy fuertemente se vivió también en la educación. Entones, hay un punto antes y otro después de 1973, para luego asistir a la instalación definitiva del modelo neoliberal -fuerte desde 1981- y la restricción de los derechos civiles”. La investigadora ubica en este momento histórico lo que sería el punto de florecimiento de aquel cambio radical que vivió la Educación Superior y el estado del arte de aquella época, constituido en ese entonces por ocho instituciones, donde las dos estatales, la Chile y la Técnica del Estado (hoy Usach), sufrieron las severidades del sistema. “Hubo una política, una decisión de los asesores de Pinochet de levantar a la Universidad Católica y tratar de quebrar a la Universidad de Chile, a partir del corte posterior de sus sedes como decisión geopolítica”, afirmó.

Además, la periodista genera su investigación sobre la base de las estrategias diseñadas con un criterio económico, político y, por ende, de proyecto país, que subyuga y controla el devenir de las instituciones tradicionales. “Los decretos de 1981 son mal agrupados bajo el nombre de Ley General de Universidades porque no había Parlamento y porque fue uno de esos decretos leyes, diseñados dentro de cuatro paredes, el que se refiere a la posibilidad de existir a las universidades privadas. No proliferan muchas porque vino la crisis económica, pero aparecen tres, la Gabriela Mistral, la Central y la Diego Portales”. Posteriormente, a fines de la década del ochenta, cuando el panorama político cambia para la Dictadura y comienza el desenlace de acontecimientos como las grandes manifestaciones sociales, el plebiscito que democráticamente derroca al Gobierno Militar cuando “los civiles y economistas que acompañaron a Pinochet durante todo su mandato empiezan a generar una serie de universidades con muy pocos requisitos ante el Mineduc”. Según la especialista, la estrategia política debía cerrarse.

Al referirse más específicamente a las crisis que viven las universidades públicas regionales, María Olivia Mönckeberg sostuvo que no existen demasiadas sorpresas al respecto pues, independiente a las críticas sobre gestiones específicas, es un resultado esperado. A diferencia de ello, “las universidades privadas han tenido el apoyo del Estado debido a que, salvo el Aporte Fiscal Directo y el Crédito Fiscal, en el resto de los subsidios que el Estado otorga están consideradas. Por ejemplo, los impuestos de bienes raíces, los impuestos a la renta; entonces, la ventaja tributaria por las universidades se hicieron extensivas y eso significa que tienen un tratamiento similar”.

Mensaje del Rector

El Rector de la institución, Patricio Sanhueza Vivanco, fue el encargado de inaugurar el año académico con un mensaje de fortaleza dirigido a toda la comunidad. “Hoy debemos darle vida y vigencia a la educación pública, a sus universidades regionales. Es ahora cuando quienes formamos parte de la tradición estatal confluimos los esfuerzos, ignoramos nuestras diferencias y somos capaces de avanzar conjuntamente con la mirada ubicada en la persistencia y factibilidad de construir un futuro mejor para todos y todas; en síntesis, un devenir más próspero para nuestra nación y para todos los jóvenes que harán de ella un lugar donde el vivir sea más tolerante, justo, equitativo, incluyente y democrático. Esa es una de nuestras misiones que no estamos dispuestos a sacrificar”.

Sanhueza Vivanco, fue enérgico en señalar cuál será la característica principal en materia de política universitaria. “Este año continuaremos bregando, permaneceremos en este camino que hemos comenzado a recorrer concientes que será nuestro legado para Chile. Por ello, precisamente, continuaré representando como creo que es digno representar a la Upla: desde sus necesidades pero también desde su aporte, desde sus problemáticas pero por sobre del inmenso e inquebrantable aporte al desarrollo de la región, el país y nuestro continente. El 2008, a seis décadas de la fundación de la Upla gestada por un grupo de visionarios, será el año en que trabajaremos con renovada fortaleza por lograr ese trato tan justo para todos, sin cavilación de ningún tipo”.

Pruebe también

SOUPA estrecha lazos con Jefaturas de Carrera

Este primer encuentro permitirá la elaboración de estrategias que optimicen las acciones de esta unidad con los estudiantes.