Chile tiene puesta la mirada en el Bío-Bío y las Torres del Paine por las áreas afectadas y por el riesgo que corren las viviendas aledañas a estos focos de incendio. Situación que se puede replicar en las próximas semanas en la región de Valparaíso, que es la segunda más vulnerable del país después de la región del Bío-Bío.
En el período 2009-2010, según estadísticas de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), hubo un total de 713 incendios forestales y 13 mil 161 hectáreas afectadas en la región de Valparaíso.
Para Rodrigo Villaseñor Castro, botánico y académico de la Universidad de Playa Ancha, estos siniestros se explican por ciertas características que tiene esta zona. Una de ellas es la conformación geográfica y otra, los cambios climáticos que se han registrado en el último tiempo.
CONSECUENCIAS DE LA QUEMA DE BOSQUES
El investigador destaca la alteración de la biodiversidad, pues con el fuego se pierde una superficie importante de vegetación que solo se da en esta zona y que tiene un alto valor biológico como son los bosques de hoja dura (esclerófilos), tales como: Quillay, Litre y Molle, Peumo, Boldo y Lilén. Agrega que estas especies requieren entre 30 y 40 años para recuperarse, siempre y cuando los incendios no sean recurrentes y no exista intervención del hombre (reforestación).
“Lamentablemente, la alteración no sólo se origina por los incendios, sino también por la agricultura y el manejo forestal, pues en muchas ocasiones se ha eliminado bosque nativo para plantar pino o eucalipto que, desde el punto de vista económico, es más rentable”, dijo Villaseñor.
El académico explica que el fuego, además, al arrasar con la superficie, deja espacio para que crezca maleza y plantas extranjeras, lo que es altamente combustible.
“Es importante considerar, además, que la diversidad biológica afectada incluye también a animales, hongos, plantas y bacterias, por lo que se pierde la biología natural del sector. Es más, en muchas ocasiones después se cambia esa diversidad por una sola especie, como la palta. Con esto la actividad silvoagropecuaria también afecta el bosque nativo”, sostuvo el botánico.
RECOMENDACIONES
- Si hace fogatas al aire libre nunca las haga bajo árboles. Elija otro lugar, despeje muy bien el pasto y rodee la fogata de piedras para evitar su propagación.
- Cuando ya no la necesite, apáguela muy bien con agua y/o tierra.
- Jamás lance colillas de cigarrillos encendidas al borde del camino.
- Recuerde que es peligroso que los niños manipulen fósforos.
- Si detecta un incendio forestal avise de inmediato a CONAF, Bomberos o Carabineros.
- Si está cerca de un incendio forestal jamás actúe por cuenta propia, aléjese del fuego y no corra riesgos innecesarios.
UPLA.cl
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