Tener una rutina es lo más importante para los niños con clases en casa

Para algunos papás es complicado estar con los hijos el fin de semana haciendo ta­reas. Hacerlo todos los dí­as durante la suspensión de clases parece una carga extra para muchos proge­nitores.

Teniendo en cuenta que cada establecimiento educacional y cada familia tiene una realidad distin­ta, existen algunas reco­mendaciones para poder sobrevivir durante esta época y ayudar a los niños y jóvenes que deben estu­diar en sus hogares.

“Los padres en esta etapa deben sentirse co­mo colaboradores del proceso, que no son res­ponsables del proceso; el proceso de aprendizaje es de la escuela, del colegio y de los profesio­nales de la educación, lo más importante es que los papás entiendan que es un proceso de acompa­ñamiento», asegura Mar­ta Castañeda, directora de la carrera de Educa­ción Básica de la UPLA.

En este sentido, la reco­mendación es establecer una rutina con un horario determinado: para los pe­queños, un horario de co­lores que establezca los momentos para hacer las tareas y para recrearse o ju­gar y en el caso de los ma­yores, una rutina de la que se hagan responsables.

Para aquellas familias que no pueden acceder a los materiales educativos, también hay posibilida­des. “Hay que intentar ha­cer actividades distintas, tal vez leer con los hijos. Sentarse a conversar de distintas temáticas puede ser otro elemento que pu­diese ser interesante. Al­gunos colegios van a estar enviando tareas, así que un lugar de trabajo sería muy bueno: que se pudie­se tener un horario esta­blecido, como una rutina o un hábito. Pero si no hay ese tipo de tareas, lo im­portante es conversar, leer; si van a compartir una pe­lícula, compartir de lo que se trata”, explica Norma Drouilly, directora de Edu­cación de la UNAB.

Alternar

Los niños y jóvenes alcan­zaron a estar solo una o dos semanas en clases antes de que nuevamente se sus­pendieran, por lo que re­cién estaban entrando en la rutina del aprendizaje.

Por eso las expertas re­comiendan alternar las ta­reas con actividades re­creativas y no tener a los niños mucho rato hacien­do tareas.

“Es importante que ha­ya una variedad entre las actividades y le podemos dar protagonismo a un ni­ño que tiene, por ejemplo, cinco actividades. Que eli­ja con la cual quiere em­pezar y alternar las teóri­cas con aquellas que le permitan explorar más su creatividad. Así lo verán como parte de su rutina y no como ‘un castigo que me dan porque me porté mal, entonces tengo que hacer las tareas’, porque eso generaría un rechazo el momento de retornar al colegio», dijo la profeso­ra Castañeda.

En el caso de los jóve­nes de enseñanza media, la rutina debe ser autoestablecida y que los papás estén atentos y pregun­ten. “Ellos generan ciertas autonomías y tienen ta­reas para responsabilizar­se, por eso compartir lo que están aprendiendo. Muchas veces los papás preguntan si hicieron la tarea, pero no preguntan qué es lo que están apren­diendo. Ahora que tene­mos el tiempo de hacerlo, de compartir y pregun­tar», aseguró la profesora Drouilly.

 

Fuente: La Estrella de Valparaíso, miércoles 25 de marzo de 2020, página 6 (acceso solo para suscriptores).

 

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