UPLA institucionaliza centro que aborda salud mental en nuestra Casa de Estudios

Una clara acción que da cuenta de la importancia que la Universidad de Playa Ancha otorga a la salud mental de sus estudiantes, y funcionarios académicos y no académicos, es la institucionalización del Centro para el Desarrollo Psicosocial (CDP) que, desde ahora, pasa a depender de la Dirección General de Desarrollo Estudiantil (DGDE), que dirige Boris González López.

Lo anterior implica que este centro, financiado en sus primeros años con fondos externos producto de un convenio de desempeño con el MINEDUC, tendrá continuidad con fondos propios de la Universidad.

Los/as psicólogos/as Francisca Basáez Loayza y Rodrigo Rojas Ávila, coordinadores de esta instancia, expresaron su satisfacción por su institucionalización, pues da cuenta del compromiso de la UPLA con los y las integrantes de la comunidad universitaria.

“Nuestro trabajo ya no dependerá de un proyecto que estaba financiado sólo por dos años (2021 y 2022), sino que nos permite proyectar acciones a mediano y largo plazo con un piso mínimo de seguridad para quienes trabajamos en el Centro así como para las personas que participan de las actividades que desarrollamos”, sostuvo Rojas.

Francisca Basáez resaltó que esta institucionalización “permite proyectar mejores perspectivas para la misión del CDP, la cual no se reduce a la atención individual de estudiantes, actividad que hemos priorizado por petición de las autoridades, sino que apunta a la promoción del bienestar y una mejor salud mental para toda la comunidad universitaria y la comunidad local con la que la UPLA se relaciona más estrechamente”.

Todo lo anterior cobra mayor importancia, si consideramos que recientemente salimos de una pandemia que generó muchos efectos adversos en la salud física y mental de las personas, a la cual ahora, como institución, sumamos un conflicto que afecta a los tres estamentos.

Tanto Rodrigo Rojas como Francisca Basáez reconocieron que momentos como éste pueden generar incertidumbre y angustia, por ello llamaron a cuidar los espacios de conversación, una vez que la universidad retome su funcionamiento.

Francisca Basáez agregó que “a todos/as nos afectan de distintas formas las situaciones de conflicto. Por ello, es importante tener presente que debemos hacer nuestros mejores esfuerzos para generar climas de buen trato, de buenas relaciones, que favorezcan los procesos formativos. No podemos volver sin dar espacio al diálogo y elaborar lo que hemos vivido como comunidad.

La salud mental es clave para un buen desempeño laboral y académico, y debemos hacernos responsables de ella en forma colectiva”.

Por su parte, Rodrigo Rojas enfatizó que “es necesario que todas las partes podamos dialogar sobre las temáticas que el movimiento estudiantil ha puesto en discusión: violencias en espacios académicos, capacitismo, las condiciones materiales en las que desarrollamos nuestra vida cotidiana en la universidad, la forma en que resolvemos nuestras diferencias. Ojalá que al momento de regresar a clases y a nuestras funciones, podamos destinar tiempo a tener estas conversaciones, que nos permitan una construcción participativa de la vida comunitaria. La Universidad no sólo es un espacio de generación de conocimiento, sino también de aprendizajes respecto al modo en que nos relacionamos y construimos comunidad”.

Finalmente, ambos profesionales agradecieron la buena disposición de los/as estudiantes de la toma de Casa Central que permitieron el ingreso del equipo y de consultantes del Centro para realizar las atenciones psicológicas a quienes, por diversas razones, no pueden recibir atención virtual.

Acción conjunta
Reunión de articulación.

La institucionalización del Centro para el Desarrollo Psicosocial se suma a la propuesta que surge desde la DGDE del lanzamiento de su Plan de Prevención y Promoción de Salud Mental, Bienestar y Estilos de Convivencia Saludables, cuyo objetivo es fortalecer espacios sistemáticos, orientados a favorecer el bienestar de la vida en común.

Así lo expresaron las psicólogas de la DGDE que coordinan este plan, Gabrielle Millon Lorens y Karina Blanco Vega, quienes enfatizaron que esta iniciativa está orientada a toda la comunidad universitaria: estudiantes, funcionarios y docentes, cuyo eje transversal es el bienestar de la vida en común.

Hasta el momento, este equipo ha realizado diversas acciones para responder a las necesidades de cuidado de la salud mental tanto en los funcionarios académicos y como no académicos.

En concreto, se han reunido con la Dirección de Gestión de la Calidad, Deportes y Recreación, y académicos de las Facultades de Salud, Humanidades, Educación y campus San Felipe.

“No solo vamos en busca de conocer cómo se están sintiendo y cómo, en conjunto, es posible desarrollar estrategias y herramientas para mejorar las relaciones interpersonales, sino que además, estamos haciendo seguimiento a fin de desarrollar un proceso continuo de apoyo, a través de talleres, reuniones y atenciones psicosociales”, dijo Gabrielle Millon Lorens.

Agregó que el foco de este trabajo es levantar y consolidar una política integral de autocuidado y del cuidado colectivo, así como también desde los aprendizajes colaborativos y sistemáticos necesarios para instalar una cultura de calidad de las relaciones interpersonales, legítima y participativa.

Los datos de contactos son: gabrielle.millon@upla.cl; karina.blanco@upla.cl; rodrigo_rojas@upla.cl; y francisca.basaez@upla.cl

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