Carina Aspillaga Bórquez: Explora su experiencia personal y la convierte en una obra performática

Reconocida en la escena porteña por su trabajo teatral con una mirada y militancia activa en temáticas de género desde que fue parte de Teatro La Washa.  En 2023 logró su punto álgido de la mano de su compañía Escena Trágica con el estreno de “Clitemnestra”, una tragedia contemporánea con perspectiva de género donde mezcló artes escénicas, elementos audiovisuales y música electrónica en vivo con la participación de distintos Djs de la región, dando paso a una especie de rave teatral.

Hoy, Carina Aspillaga Bórquez, actriz formada en la Universidad de Playa Ancha (UPLA), lidera dos proyectos de creación en esta casa de estudios: En julio cerrará un proceso de laboratorio escénico con una muestra abierta de su proyecto “S.O.M.A: acciones mínimas para no somatizar”, una investigación escénico-performática que explora la relación entre cuerpo y objetos, tesis de la maestría que cursó en la Universidad Nacional de  las Artes de Buenos Aires, Argentina. También será parte del Ciclo Escena UPLA del programa de  Apoyo a Teatros Universitarios que estrenará en noviembre próximo.

Para el proceso de investigación de S.OM.A, incorporó a la dramaturga Marcia Céspedes, Mauricio Daille, como responsable del área audiovisual; Rocío Rivera, en el trabajo coreográfico y Sebastián Mansilla, en el diseño sonoro.

La actriz y directora, adelanta que la obra final llamada “Devenir Job”, “tiene una estructura dramática más cercana a la instalación. En la etapa final de la investigación se sumaron Mauricio Daille y Sebastián Mansilla, este último trabajó en el diseño sonoro de  Clitemnestra. Ellos están dramaturgiando con las visuales, el sonido y objetos como las estufas que tienen harta presencia en la obra”.

En escena la acompañan Michelle Poblete y Antonia Gómez, egresada y estudiante de Teatro de la UPLA, con quienes el próximo 02 de julio, a las 18:30 horas presentarán la tercera parte de esta investigación denominada Anabolismos#3, una muestra con los resultados de este proceso de laboratorio escénico.

-¿Por qué decidiste realizar estos proyectos en la Universidad?

“Primero porque es la Universidad donde me formé y me gusta trabajar acá y traer propuestas».

 -¿Cómo fue tu experiencia de perfeccionamiento en Argentina y cómo lo estás aplicando en tus  proyectos?

“No solo realicé  la maestría, también pude tomar dos laboratorios con dos importantes perfomer de la escena underground de Buenos Aires, como son Gerardo Cardozo y Hugo Martínez. Creo que lo más relevante fue conocer a Mayra Bonard, bailarina y coreógrafa  que trabaja cosas que quiero incluir en esta investigación que tiene que ver sobre todo con el trabajo del cuerpo y la interacción con los objetos principalmente”.

-¿Cómo surge  esa idea de trabajar un proceso personal  como detonante de una creación escénica?

“La tesis de la  maestría debía ser una  obra  perfomática a partir de un proceso personal relacionado con el cuerpo, ahí entró este síndrome de abstinencia de corticoides tópicos, que se llama TCW,  el cual me generó mucho dolor por muchos años. Lo guardé siempre como algo íntimo, pero cuando comencé a investigar la idea, brotó un atrevimiento a mostrar lo que históricamente había ocultado. No sabía que tenía dentro de mí una obra que siempre pulsaba”.

-¿Por qué elegiste el concepto del anabolismos para las muestras del proceso al público?

“Lo que yo he hecho toda la vida con este tema es cerrarme. Los anabolismos, son un proceso en donde el cuerpo  genera nuevos tejidos y  para mí es un poco como abrirme a contar y generar nuevas experiencias”.

-¿Cómo ha sido traspasar tu experiencia biográfica a las intérpretes que sumaste a este proyecto y que además son alumnas y egresadas de la Carrera de Teatro?

“Esta es la  primera vez que estoy en  escena en un trabajo que dirijo. La performance exige eso,  la no ficción y la presencia absoluta. Por lo tanto, ha sido un descubrimiento cómo traspasarlo. Al principio se los narré bastante. En el periodo de práctica y de coreografía guiado por Rocío Rivera, se ha detonado en mi cuerpo la memoria de la situación, entonces  ahí ellas observan y van entendiendo lo que viví”.

-¿Y cuáles son los lenguajes artísticos que se están implementando en esta performance?

“Principalmente,  estamos trabajando con los objetos y hemos disfrutado coreografiar con ellos, tienen una presencia muy importante, porque estamos trabajando bajo una  perspectiva neomaterial, donde el objeto en escena y en la vida cotidiana no es solo un objeto, también transmite energía, vibraciones, presencia y nos afecta como seres humanos”.

-¿Y de la maestría en teatro y performance?

“Una de las cosas que más me interesa con este trabajo, es la desestructuración en  escena donde la emoción o el recuerdo de la situación personal no es lo que se busca, como en el caso de un biodrama que pone en el centro el relato. En este trabajo la piedra angular de todo, es el suceso”.

Fuente: Daniela Olivares Farías, periodista Sala UPLA.

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Este montaje se presentará el viernes 26 y sábado 27 de junio, a las 19 horas, mientras que el domingo 28 se exhibirá a las 18 horas. El valor de la entrada es de $5.000 público general y $3.500 para estudiantes y personas mayores de 60 años. Comunidad UPLA 2x1.