Estudiantes de Pedagogía en Educación Básica llevan el aprendizaje de las ciencias al aula

Estudiantes de Pedagogía en Educación Básica de la Universidad de Playa Ancha diseñaron e implementaron una unidad didáctica sobre energía junto a estudiantes de octavo básico de la Escuela Marcela Paz. La experiencia, desarrollada en el marco de la asignatura Didáctica de las Ciencias Naturales y de las Ciencias Sociales en la Educación Básica, permitió articular los aprendizajes universitarios con una experiencia concreta de aula.

Acercarse a la realidad de la sala de clases y poner en práctica los conocimientos adquiridos durante su formación fue el desafío que enfrentaron estudiantes de tercer año de Pedagogía en Educación Básica de la Universidad de Playa Ancha, quienes desarrollaron una experiencia de enseñanza junto a un curso de octavo básico de la Escuela Marcela Paz.

La actividad se realizó en el marco de la asignatura Didáctica de las Ciencias Naturales y de las Ciencias Sociales en la Educación Básica, a cargo del académico Eugenio Contreras, y contempló el diseño e implementación de una unidad didáctica sobre energía, construida a partir de los objetivos de aprendizaje definidos en conjunto con el establecimiento.

Antes de llegar al aula, las y los estudiantes analizaron los objetivos curriculares y definieron los contenidos y habilidades que debían abordar, para luego diseñar una propuesta que incorporó actividades prácticas y participativas. Como apoyo al proceso, utilizaron Google Classroom para organizar materiales, recursos y actividades, favoreciendo también el trabajo autónomo de los escolares.

Para Eugenio Contreras, la experiencia permite que las y los futuros docentes se aproximen al ejercicio profesional desde una situación concreta. “La acción formativa que se implementó en la Escuela Marcela Paz permite que los estudiantes se apropien del currículum a través de un ejercicio práctico y situado, adquiriendo conocimientos, herramientas y competencias de lo que es el ejercicio profesional docente”, explicó.

El académico destacó que el proceso implicó mucho más que la ejecución de una clase. “El estudiante lo que hizo fue analizar el currículum, la escuela nos entregó unos objetivos de aprendizaje en el área de la ciencia, para que pudiésemos construir una unidad didáctica”, señaló. Posteriormente, las propuestas fueron revisadas por la unidad técnica y la profesora del establecimiento antes de ser implementadas con el curso.

Para Martina Calderón, estudiante de tercer año de Pedagogía en Educación Básica, la experiencia significó enfrentarse directamente a los desafíos de planificar para estudiantes reales y considerar sus características al momento de enseñar. “Ser partícipe de esta experiencia fue muy significativo para mí, ya que pude acercarme más a la realidad del aula y comprender la importancia de planificar actividades que consideren los intereses y necesidades de los estudiantes”, comentó.

La estudiante también valoró el aprendizaje que surge al asumir un rol activo dentro del aula. “Me permitió fortalecer mis habilidades como futura docente y darme cuenta de que enseñar no solo consiste en transmitir conocimientos, sino también en generar experiencias que motiven y hagan partícipes a los estudiantes de su propio aprendizaje”, agregó.

Desde la Escuela Marcela Paz, la docente de Ciencias Naturales, Paula Rodríguez, destacó la posibilidad de incorporar al colegio experiencias desarrolladas junto a estudiantes universitarios. “El hecho de que vengan estudiantes con otras actividades, con otra forma de tratarlos, a ellos les gusta mucho. Y se sienten muy agradados. Y por último también, aprenden”, señaló.

La experiencia se construyó a partir de un trabajo colaborativo entre la universidad y el establecimiento, donde los objetivos curriculares proporcionados por la escuela sirvieron como punto de partida para que los futuros docentes diseñaran una propuesta pertinente al contexto.

Esta iniciativa busca fortalecer una formación docente vinculada con escenarios reales de enseñanza. El contacto directo con estudiantes escolares permitió a las y los futuros profesores experimentar las distintas decisiones que implica transformar los contenidos curriculares en experiencias de aprendizaje concretas.

La propuesta incorpora metodologías activas, particularmente el Aprendizaje Basado en Retos (ABR), promoviendo que el estudiantado universitario enfrente desafíos auténticos de la enseñanza y construya respuestas didácticas contextualizadas. De esta manera, el aula escolar se convierte también en un espacio de aprendizaje para quienes se están formando como docentes.

La iniciativa se desarrolla en el marco de las Metodologías Activas Situadas  y cuenta con financiamiento del Fondo MAS de la Dirección General de Vinculación con el Medio de la Universidad de Playa Ancha.