Para filosofar sobre los desafíos de la universidad pública latinoamericana y su vínculo con los territorios, las comunidades y los procesos de transformación social, se efectuó la iniciativa “La encrucijada de la universidad pública latinoamericana: debates, sentidos formativos y acción emancipadora”, organizada por la Dirección General de Desarrollo Estudiantil (DGDE) y el Departamento de Género, Política y Cultura de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Playa Ancha, y que se llevó a cabo durante dos jornadas: las mañanas del lunes 11 y martes 12 de mayo, en la citada institución de Educación Superior.
La charla magistral “Latinoamérica en el corazón: organización, pensamiento y acción emancipadora”, correspondiente al primer día, estuvo a cargo de Agustín Cano Menoni, doctor en Pedagogía, docente de la Universidad de la República (Uruguay) y secretario técnico del rector de la casa de estudios.
El conferencista, que cuenta con una vasta trayectoria académica y política en torno a las universidades públicas latinoamericanas, la extensión universitaria, las pedagogías críticas y los procesos de formación vinculados a la transformación social, abrió un espacio de reflexión colectiva en torno a los sentidos de la formación universitaria, las prácticas de vinculación con el territorio, la cooperación académica y el rol de las universidades frente a los procesos sociales, comunitarios y emancipadores de la región. En ese contexto, realizó un diagnóstico crítico sobre el escenario actual.
“En un mundo donde crecen las tendencias hacia la desdemocratización económica, social e institucional y donde muchas crisis conjugadas entre sí se intensifican(como la ecológica, la económica, la migratoria, de las guerras, de la democracia), creo que la universidad latinoamericana tiene como desafío volver a recrear su legado de universidad como institución cultural y universidad al servicio de la creación de conocimiento para la soberanía de los países latinoamericanos, como factor de integración cultural, de defensa de la democracia, como casa abierta al pensamiento crítico, la cultura, la ciencia y la participación estudiantil».
Para el experto, «es muy importante que ese legado lo podamos recrear para pensar los desafíos de la democratización en el presente”. Frente al avance de tendencias que calificó como “preocupantes”, es decir: los discursos de odio, las guerras y el oscurantismo anticientífico, Cano sostuvo que las universidades están llamadas a convertirse en espacios de defensa de la cultura, la ciencia y la democracia.
Con el auge de “las expresiones de odio, el oscurantismo anticientífico, el autoritarismo, los fascismos, nuevos fascismos y las guerras, es necesario que las universidades puedan ser un espacio de defensa de la cultura, de la ciencia; pero también de una cultura y una ciencia que pueda encarnar en sujetos que se hagan cargo de la democratización, y de enfrentar la desdemocratización. Con el conocimiento como factor central, con la necesidad de que ese conocimiento sea apropiado por los sectores de la población y que los sujetos populares puedan ser los protagonistas de los procesos de democratización, creo que nuestra sociedad podrá enfrentar estas tendencias preocupantes”.
Asimismo, el especialista analizó de forma crítica el desarrollo de los sistemas universitarios en la región, advirtiendo sobre las limitaciones que han mostrado los modelos de mercado frente a los desafíos actuales: Hay tendencias que se tensionan y disputan. Los sistemas de mercado que fueron dominantes en muchos países han fracasado, han dejado mucha gente afuera, han reproducido y profundizado las desigualdades de la sociedades y han construido instituciones universitarias que no pueden hacer frente a los requerimientos del presente».
Desde su punto de vista, “La pandemia nos dio una buena muestra de que las instituciones que estuvieron a la altura fueron las universidades públicas, fueron las que apoyaron las respuestas en esa situación. Entonces, es un buen ejemplo para afirmarnos desde allí y construir sistemas universitarios con casas de estudios públicas gratuitas y autónomas, que puedan construir las capacidades que necesitamos para enfrentar los desafíos».
En su mensaje final, destinado a quienes buscan incidir socialmente desde la universidad, Cano hizo énfasis en la importancia de construir vínculos colectivos y fortalecer el sentido público de las instituciones de Educación Superior. “Vale la pena, tiene un sentido. El principal desafío que enfrentamos es superar la fragmentación entre colectivos y colegas, pero también, la fragmentación entre la creación científica y social, entre aquello que investigamos y la apropiación y uso de aquello que investigamos. Vale la pena que llenemos de participación los espacios de nuestras universidades, para construir lazos y para construir las universidades públicas que necesitamos”.
Volver a pensar el propio camino
De acuerdo a lo expresado por el director general de Desarrollo Estudiantil (DGDE) de la UPLA, Boris González López, el gatillante que dio vida a esta iniciativa fue la necesidad de volver a pensar en el camino propio. “Es un acto que parece cotidiano, pero es muy profundo, especialmente, por el momento delicado que vive la universidad pública en el continente. Es recuperar ese ethos, esa reflexión filosófica-política que siempre ha caracterizado espacios como estos…y se debiese seguir haciendo”.
Además, González afirmó que esta actividad se conecta con las líneas estratégicas de la UPLA, dado que significa “hablar de la universidad pública, de su compromiso territorial, de su aporte a la investigación, a la ciencia y a la docencia. Entonces, con un invitado relevante como Agustín, referente latinoamericano en la intelectualidad, que ha estudiado la historia, nos parece que es un volver a comenzar vital”.
En torno a cómo estas discusiones se podrían transformar en acciones concretas al interior de la UPLA, el director de la DGDE manifestó: “Espero que la cultura de la triestamentalidad y de la participación se consolide, se fortalezca, y que el estudiantado que ha intentado constituir una federación de estudiantes, lo logre, porque al revisar la historia de la Universidad de Playa Ancha, sabemos los aportes sociales significativos que siempre ha desarrollado la orgánica estudiantil organizada, realizando un aporte positivo y transformador en los territorios”.
Si bien, en la actualidad no existe una Federación de Estudiantes UPLA, la comunidad estudiantil creó un proyecto de Preuniversitario Popular, el Consejo de Representantes está volviendo a levantar las bases para una elección de Feupla y se está ejecutando un voluntariado.
Segundo día
El martes 12 de mayo, en el Salón Pacífico del Casino Institucional, se efectuó el Taller de experiencias en extensión crítica denominado: “La cooperación académica situada frente a las amenazas del extractivismo encubierto”.
El académico de la Facultad de Ciencias Sociales de la UPLA e investigador responsable del proyecto Fondecyt Regular “Más Allá de la Vivienda”, Nelson Carroza Athens, expuso la temática “Monitoreo comunitario de desalojos forzosos en Chile”, y manifestó que esta instancia posibilitó reflexionar en conjunto respecto a la relación existente entre la universidad y su medio social. Se trata de “un espacio de construcción, de reconocimiento de estas experiencias, donde quisimos trabajar los sentidos éticos y políticos de la relación universidad y territorio”.
La temática “Prácticas, territorios y saberes: aprendizajes desde la Universidad de Chile”, fue abordada por el encargado de Vinculación Territorial y Formación en Extensión en la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de dicha institución de Educación Superior, Nicolás Peña Fredes. El profesional compartió las reflexiones y experiencias que han desarrollado respecto a la “vinculación territorial desde nivel central, el cómo lo hemos podido abordar dentro de la lógica de una universidad superdescentralizada, muy variada, muy distinta; y, desde ahí, proponer una articulación que apunte a generar una extensión y una vinculación con el medio desde una mirada un poco más crítica, desde la coconstrucción en un territorio y los desafíos que finalmente se han presentado en ese camino”.
La presentación de la Clínica Jurídica UPLA, estuvo a cargo de su directora Consuelo Requena Báez y el estudiante de Derecho UPLA, Matías Bacián, quienes la retrataron como un espacio en el que la comunidad posee acceso real a la justicia de manera gratuita, a la comprensión de sus derechos y a herramientas para su propia defensa; destacando, además, la reciprocidad de saberes entre estudiantes y personas beneficiarias. Cabe destacar que en el año 2025 tuvieron un total de 320 atenciones, 220 causas, y 215 audiencias.
Asimismo, se dio a conocer la labor del Centro Comunitario de Salud UPLA, que nació como un proyecto financiado por la Subsecretaría de Educación Superior mediante el convenio UPA 2195, y que fue adjudicado por la Dirección General de Vinculación con el Medio, para ofrecer un modelo de salud pública centrado en la prevención y el empoderamiento comunitario, a partir de la articulación de diversas organizaciones territoriales. Actualmente, el centro logró institucionalizarse por medio de la Facultad de Ciencias de la Salud y se dedica a promoción, prevención y articulación de redes en salud en el sector alto de Playa Ancha en Valparaíso. Este trabajo fue presentado por Ximena Porras Araneda y Dilan Alfaro Núñez.
Para dar cierre al taller, se abordó la temática “Vinculación crítica y justicia territorial. Una trayectoria entre caletas, movimiento y universidad”, donde se relató la historia de la búsqueda del reconocimiento estatal del trabajo histórico de mujeres de la pesca artesanal y actividades conexas. El momento estuvo dado por la psicóloga y académica de la Facultad de Ciencias Sociales, Jessica Alfaro Álvarez. De forma posterior, se concluyó con reflexiones del académico uruguayo, Agustín Cano Menoni.
UPLA.cl
Noticias de la Universidad de Playa Ancha Dirección General de Comunicaciones


























