El movimiento como motor de cambio: La apuesta de la UPLA por el desarrollo humano

La actividad física ha dejado de ser una disciplina limitada al rendimiento deportivo para transformarse en un eje fundamental de la salud pública y la cohesión social. En la Universidad de Playa Ancha, el Magíster en Educación Física para el Desarrollo Humano se constituye como un espacio donde la excelencia académica se encuentra con la realidad territorial. Este programa no solo busca especializar a profesionales, sino sensibilizarlos ante las necesidades de comunidades como la de Puertas Negras, donde los estudiantes e internos de la UPLA llevan años impactando la calidad de vida de personas mayores, ayudándoles a combatir enfermedades crónicas y a recuperar la autonomía en sus movimientos cotidianos.

A continuación, conversamos con dos profesionales que encarnan este espíritu: Carolina Pardo Rivera, profesora de Educación Física y nutricionista con dos décadas de trayectoria, y Gerardo Riquelme Vera, profesor de Educación Física e interno de Kinesiología. Ambos comparten su visión sobre cómo este postgrado está abriendo nuevas fronteras en sus carreras y cómo la formación de la UPLA se traduce en un liderazgo con sentido humano, capaz de responder a los desafíos de un Chile que envejece y que demanda soluciones basadas en la evidencia y la empatía.

Vocación y futuro profesional

-Bienvenidos a ambos. Para comenzar, ¿cómo ha cambiado su perspectiva sobre la actividad física al entenderla no solo como deporte, sino como una herramienta clave para el desarrollo humano y la inclusión?
Gerardo Riquelme: “Más que un cambio radical, el magíster ha venido a consolidar y profundizar una visión integral que he cultivado desde el inicio de mi carrera. Hoy, mi enfoque no busca solo el movimiento funcional, sino utilizar la actividad física como un motor de autonomía y transformación social. Es algo que aplico diariamente, tanto en el aula universitaria como en la práctica clínica; entendemos que cada ejercicio puede devolverle la dignidad a una persona”.
Carolina Pardo: “Para mí, la actividad física es salud mental y física; va mucho más allá de la estética, es un estilo de vida. El programa me ha permitido verla como el vehículo para construir sociedades más justas y personas más resilientes. Deja de ser un simple accesorio de la vida para convertirse en un motor de equidad, donde el movimiento es la vía para que las personas alcancen su máximo potencial y se sientan parte esencial de su comunidad”.

-En un mercado con tantas opciones de postgrado, ¿cuál consideran que es el valor diferencial que entrega la UPLA?
Carolina Pardo: “Hay factores muy concretos: la duración de un año y las facilidades de becas son muy convenientes para quienes trabajamos. Pero, sin duda, lo más valioso es la calidad de los profesores. Son profesionales actualizados, todos con el grado de Doctor y con muchísima experiencia en sus temáticas”.
Gerardo Riquelme: “Coincido. El valor diferencial es ese equilibrio entre la excelencia académica y la flexibilidad para el profesional activo. El diseño es muy eficiente y permite especializarse sin perder el impulso laboral. Además, conocer la trayectoria de los docentes en investigación fue lo que me motivó a entrar; te da la seguridad de que estás en el lugar correcto para proyectar metas mayores, como la docencia superior o un doctorado”.

-¿Qué herramientas específicas del magíster están aplicando ya en sus actuales ámbitos de trabajo?
Gerardo Riquelme: “La capacidad de análisis crítico y la actualización constante en investigación. Estas herramientas son vitales en mi rol como docente y en mi internado clínico, porque me permiten tratar a los pacientes basándome en la evidencia más reciente. El magíster te enseña a ser un generador de conocimiento, no solo un receptor”.
Carolina Pardo: “En mi caso, al haber egresado en 2005, el magíster ha sido clave para actualizar mis conocimientos. Mi plan es transmitir mis 22 años de experiencia como profesora en la docencia de educación superior. Este programa me está dando el respaldo académico para enseñar con propiedad a los futuros profesores”.

-El programa tiene un fuerte enfoque social. ¿Cómo creen que contribuye a liderar proyectos en comunidades vulnerables o grupos específicos como los adultos mayores?
Carolina Pardo: “Este enfoque proporciona las competencias técnicas, éticas y de gestión necesarias para transformar la actividad física en una política de bienestar real. Nos forma para ser líderes de proyectos que tengan un alto impacto y que realmente mejoren la vida de las personas”.
Gerardo Riquelme: “Nos otorga una «caja de herramientas» metodológicas. Nos permite diseñar intervenciones para personas mayores o escolares que no sean solo rutinas de ejercicio, sino soluciones sociales fundamentadas que respeten la dignidad y las necesidades de cada comunidad. Lo vemos en el terreno: no es solo «hacer gimnasia», es trabajar por el bienestar del otro”.

Desafío constante

-Muchos colegas temen retomar los estudios por la carga laboral. ¿Cómo ha sido su experiencia equilibrando la vida personal, el trabajo y el magíster?
Gerardo Riquelme: “Es un desafío, pero el formato híbrido de la UPLA es la clave. Las clases vespertinas online los jueves y los sábados presenciales permiten organizarse de forma inteligente. No se siente como una interrupción de la vida laboral, sino como un complemento realizable, incluso teniendo una carga pesada entre el internado y las clases”.
Carolina Pardo: “Es un programa muy intenso y exigente, no lo voy a negar. Uno debe coordinar muy bien los tiempos personales con los académicos, pero la infraestructura de la universidad ayuda mucho. Es muy grato visitar el campus; tenemos acceso a laboratorios, salas exclusivas para el magíster y gimnasios amplios para las actividades prácticas”.

-Para terminar, si tuvieran a un colega frente a ustedes que está dudando en postular, ¿cuál es la razón principal para decirle que este magíster es una inversión necesaria hoy?
Carolina Pardo: “Le diría que Chile necesita profesionales que sepan contextualizar los problemas actuales: la malnutrición por exceso y las enfermedades crónicas. Somos un país que envejece y se diversifica, y este magíster te da las herramientas para trabajar con grupos que el sistema tradicional muchas veces ignora, como los adultos mayores, personas con discapacidad o migrantes”.
Gerardo Riquelme: “Es la oportunidad perfecta para profesionalizar la vocación con un enfoque humano y científico. Si buscas abrir puertas en la docencia universitaria y proyectar una carrera académica sólida en poco tiempo, este es el lugar. Chile necesita especialistas que no solo «entrenen cuerpos», sino que lideren el cambio con evidencia y empatía”.

Finalmente, el testimonio de Carolina y Gerardo reafirma que el movimiento es, en su esencia más pura, un acto de justicia social y una promesa de autonomía. El Magíster en Educación Física para el Desarrollo Humano de la UPLA no solo entrega grados académicos, sino que forja líderes capaces de leer las necesidades de su entorno y transformarlas en oportunidades de bienestar. En un Chile que enfrenta grandes desafíos demográficos y sanitarios, este programa surge como un puente entre la ciencia y el corazón del territorio, invitando a los profesionales a ser protagonistas de una transformación donde cada ejercicio y cada intervención se conviertan en un motor de dignidad y esperanza para todas las etapas de la vida.

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