UPLA inviste como Doctor Honoris Causa a Alejandro «Mono» González: Un homenaje al arte colectivo, la memoria y la resistencia popular

En una jornada cargada de profunda emotividad, compromiso histórico y un Aula Dr. Félix Morales Pettorino colmada de la mística que habita en las causas colectivas, la Universidad de Playa Ancha (UPLA) otorgó su máxima distinción académica, el grado de Doctor Honoris Causa, al destacado artista nacional y Premio Nacional de Artes Plásticas 2025, Alejandro “Mono” González. El solemne acto, que contó con la presencia del gobernador provincial, Rodrigo Mundaca Cabrera, el diputado Luis Cuello Peña, e importantes autoridades políticas, académicas y del Cuerpo Colegiado de la institución, se transformó en un acto de justicia cultural, donde el lienzo de la academia se abrió para abrazar el arte que nace desde las raíces del pueblo.

La atmósfera del recinto se impregnó de solemnidad desde el ingreso del homenajeado, quien caminó flanqueado por las autoridades universitarias bajo los tradicionales acordes del Gaudeamus Igitur. La ceremonia simbolizó el encuentro definitivo entre la rigurosidad del pensamiento universitario y la iconografía de la calle, aquella que el «Mono» González ayudó a forjar en los muros de la patria. El reconocimiento adquiere un carácter impostergable para una casa de estudios estatal y pública, reafirmando una identidad institucional que sitúa la creación artística no como un objeto de contemplación elitista, sino como una herramienta viva, accesible e interdisciplinaria de transformación social.

Gesto de memoria

La encargada de abrir los fuegos de la memoria fue la Dra. Magdalena Dardel Coronado, directora general de Postgrado y académica patrocinante de la iniciativa, quien a través de una emotiva Laudatio relevó la coherencia de un creador que transformó el espacio urbano en un escenario de dignidad y diálogo urgente. “Investir como Doctor Honoris Causa a Alejandro ‘Mono’ González debe entenderse también como un gesto de memoria y de reafirmación del papel público que el arte tiene en la construcción de una sociedad democrática. A través del grabado, se acerca a una larga tradición nacional que une el muralismo, el grabado social y el afiche político, estrategias de responsabilidad y resistencia que el ‘Mono’ supo mantener, incluso en los momentos más oscuros de nuestra historia”, enfatizó la directora, rescatando la impronta triestamental de un homenaje que nació desde la propia base universitaria.

Con la formalidad que caracteriza a la investidura, tras la lectura del decreto oficial por parte de la secretaria general, María Soledad Hochstetter, y la impecable presentación musical del Ensamble Latinoamericano Abya Yala, el rector de la Universidad de Playa Ancha, Carlos González Morales, procedió a imponer la medalla y entregar el diploma que oficializa el grado académico. En su discurso, la máxima autoridad universitaria subrayó la honestidad histórica del galardonado, ensalzando un lenguaje visual que hizo del muro una pedagogía ciudadana frente al terror y la censura de la dictadura cívico-militar.

“La obra de Alejandro ‘Mono’ González ha construido un lenguaje visual propio, cargado de color, fuerza simbólica y humanidad, donde el pueblo, la justicia, la esperanza, la solidaridad y la memoria ocupan un lugar central. Sus murales han hecho del espacio público un territorio donde el arte interpela, dialoga y moviliza. Reconocer en él es reconocer una expresión ejemplar de lo que entendemos por creación con sentido público, aquella que no solo se repliega en sí misma, sino que dialoga con la sociedad, que interpela las desigualdades, que contribuye a la construcción de ciudadanía y que nos recuerda que el arte también es una forma de conocimiento, de memoria y de transformación social”, manifestó el rector González con profunda admiración.

Desde la humildad

Al momento de tomar la palabra, el flamante Doctor Honoris Causa conmovió a la audiencia con una elocución marcada por una conmovedora humildad. Fiel a su historia, el maestro rehuía de los personalismos para conjugar su discurso en un «nosotros» perpetuo y coral, recordando que su trazo es el pulso de los marginados y la herencia viva de la Brigada Ramona Parra. Para el artista, el lienzo de la resistencia urbana no se explica desde el ego individual, sino desde la respiración compartida de las poblaciones, los dolores sepultados y las porfías populares que florecen desde las cenizas.

“El arte visibiliza para enfrentar el dolor. Esa ha sido nuestra mirada de ver la cultura desde otra forma, desde otro lugar, desde abajo para arriba, desde la base social. Es la cultura y el arte escrito en los muros de las calles encarnadas en las poblaciones. Un imaginario que surgió por la necesidad de los sin voz. Surgió de lo colectivo con el arte en los muros. Son y hemos sido los agricultores de las imágenes, sembrando en los muros del imaginario la historia escrita por una identidad construida desde la resistencia y desde la porfía. Siento que este reconocimiento es una señal en la cultura de una nación, el reconocimiento a una expresión cultural surgida de lo vivido”, declaró un emocionado “Mono” González, cuyas palabras resonaron como una partitura de su tiempo.

El histórico encuentro concluyó con la entrega de significativos obsequios institucionales, entre ellos la obra  “Homenaje al gran Osvaldo ‘Gitano’ Rodríguez”, confeccionada en el Taller del Museo Universitario del Grabado (MUG-UPLA), sellando así un pacto imperecedero. La Universidad de Playa Ancha no solo incorporó a su claustro a un creador imprescindible, sino que devolvió a la calle, a sus estudiantes y al futuro, la certeza de que los muros de la patria, cuando son pintados entre todos, siguen siendo el refugio inexpugnable de la esperanza, la memoria y la libertad.

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