Seis décadas al servicio de la región y del país cumplirá este año la carrera de Pedagogía en Educación Física de la Universidad de Playa Ancha.
En dicho contexto, gran protagonista y testigo de la evolución de la carrera ha sido la profesora Nelly Orellana Arduiz, integrante de la promoción 1962, la primera de profesores de Educación Física de esta casa de estudios.
Su fructífera trayectoria de 53 años en la UPLA desarrollada en el ámbito académico, de la investigación y de la gestión universitaria, refleja una profunda vocación por la enseñanza y formación de personas, que la acompaña desde su temprana infancia.
Hija única de un matrimonio porteño, se emociona cuando recuerda que desde niña en el cerro Cordillera y luego en Playa Ancha jugaba a ser profesora, y que tuvo que hacer frente a su padre para lograrlo.
Atleta de corazón, en la década del ‘60 figuraba en los diarios locales como campeona nacional en los 200 metros planos, prueba que defendió con honores en Chile y el extranjero hasta los años ‘80.
Disciplinada, perseverante y siempre inquieta por aprender más, la académica logró doctorarse en la Universidad de Hannover, Alemania, y la Universidad Nacional de Educación a Distancia, España. El área socioemocional en las prácticas educativas, así como los valores y la filosofía del deporte constituyen sus líneas de investigación plasmadas en innumerables trabajos y artículos publicados, así como en investigaciones divulgadas en múltiples ponencias nacionales e internacionales.
Toda una vida dedicada a sus estudiantes, a los que considera sus hijos, toda una vida entregada a la Universidad de Playa Ancha, la que se transformó en su familia y su segunda casa.
– Profesora, la actividad física forma parte de un estilo de vida que Ud. ha hecho propio
«Sí, es que la actividad física para mí es fundamental, porque es salud. Mire, todos los días me levanto temprano, antes de la pandemia lo hacía a las 03:30 de la mañana, ahora lo hago a las 05:30 de la mañana, porque está medio peligroso salir. En ese tiempo hago ejercicios de elongación y movilidad articular, saco a mis perros (tiene 4) y luego realizo 30 minutos de trote, en Recreo».
– ¿Es por eso que decidió estudiar Pedagogía en Educación Física?
«De pequeña siempre quise ser profesora. Me emociona recordarlo -dice con voz entrecortada- porque he dado muchas luchas en este camino. Mi papá quería que estudiara en el Instituto Superior de Comercio, pero yo quería ser profesora. Además, era atleta, fui campeona nacional de 200 metros planos, y eso mi papá lo apoyaba. Seguí en el Instituto, pero como quería aprender más y ser profesora, estuve unos días en un liceo vespertino de Valparaíso. Mi papá no lo sabía, le mentí para asistir a esas clases, hasta que tuve que decir la verdad. Finalmente, egresé del Instituto Superior de Comercio, rendí el bachillerato y salí bien. Mi padre me abrazó y me dijo “hoy te perdono, pero sabes, lo hiciste muy bien, porque tú sabías lo que querías y luchaste por eso. Eso tienes que aprender, luchar por lo que quieres en la vida”.
¿Y qué recuerdos tiene de su época como estudiante universitaria?
«Nosotros estudiábamos en Colón, en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. En ese tiempo no existía el edificio actual de Casa Central en Playa Ancha (inaugurado el 1 de abril de 1967), nosotros lo vimos construir. Y, por esas cosas de la vida, en segundo año empecé a hacer clases en el colegio Carlos Cousiño de Valparaíso, a estudiantes de segundo a sexto básico. Necesitaban urgente a un profesor de Educación Física, yo les dije que aún estudiaba para ello, pero como era atleta destacada me contrataron igual y empecé a hacer clases el 25 de marzo de 1963. Como era tan joven hubo profesores que pensaban que era una estudiante más del colegio -cuenta entre risas».
Insistir y estudiar
– Toda una vida como docente ¿Qué es para Ud. ser profesora de la Educación Física?
«Es una actividad que permite tener contacto con el ser humano y, que, a través de la observación, posibilita identificar necesidades y problemas en los que uno puede ayudar. Cuando el alumno ve que alguien se preocupa por él, se acerca, y eso me pasó muchas veces en los colegios donde hice clases y en la universidad también. Sin ahondar en la intimidad de cada joven, he observado problemas, inseguridades y carencias afectivas, de las que he guardado absoluta discreción, y los he apoyado con ahínco para que pudieran terminar sus carreras».
– ¿Y en todos estos años como profesora, qué es lo que Ud. ha aprendido?
«Yo he aprendido mucho de mis estudiantes, tengo miles de historias para contar, como cuando un niño de sexto básico que le costaba hacer la voltereta atrás la hizo con el balón detrás de la cabeza, y le resultó sin mayor esfuerzo, técnica que apliqué después en mis clases. También he aprendido de mis colegas, porque uno aprende de todo el entorno. Lo fundamental es insistir y siempre estudiar, como cuando me gané una beca en 1979 para estudiar tres semestres en la Universidad de Colonia en Alemania, institución a la que vuelvo en mis vacaciones para seguir estudiando, observando didácticas y aprendiendo de los colegas. Allí la experiencia y la trayectoria es reconocida y valorada, por eso nadie se extraña de que yo continúe ejerciendo la docencia».
– Ud. ha sido testigo de la evolución de la carrera en la UPLA

«Nosotros como profesores de Educación Física de lo que se llamaba la Academia Superior de Ciencias Pedagógicas, luego Universidad de Playa Ancha en 1985, estábamos al alero de la Facultad de Educación y Letras. Luego, en 1986 creamos la Facultad de Educación Física, luché mucho por eso. En todo este tiempo en la universidad he ocupado distintos cargos, he sido decana de la Facultad, jefa de carrera, directora de Departamento de Educación Física y Arte, directora del Departamento de Educación Física, e igualmente, fui coordinadora de Investigación y Postgrado de la Facultad. Hasta antes de la pandemia dictaba las asignaturas de Atletismo y Procedimiento de la Educación Física y, actualmente, imparto –Talleres Integrados de Formación en la Práctica (TIFP). En la carrera Tecnología en Deportes y Recreación hago los ramos de Filosofía y Ética junto a dos profesores de la Facultad de Humanidades.
En esta evolución de la carrera no puedo dejar de mencionar los positivos cambios que han tenido los planes de estudios y perfiles de los estudiantes de Pedagogía en Educación Física. Además, se ha estimulado constantemente a los jóvenes a estudiar en universidades de otros países».
– A muchas generaciones de estudiantes Ud. ha marcado. ¿Y a Ud. quiénes la han marcado?
«Me han marcado mi profesora de Educación Física Norma Caravelli, que me impulsó a hacer atletismo. También algunos profesores del Instituto Superior de Comercio, así como profesores que me hicieron clases en la universidad como América Sepúlveda, Pedro Ramis y el médico Jorge Kaplán».
– ¿Cuáles han sido sus satisfacciones como profesora?
«Constantemente recibo la atención, el cariño y la preocupación de exestudiantes que me llaman para saber cómo estoy. Mire, tengo exalumnas que me dicen que cuando deje la universidad y si llego a enfermarme, me llevarán a sus casas para cuidarme».
– En un nuevo aniversario de la carrera ¿Cuáles serían sus deseos para ella?
«Le deseo mucha prosperidad y que sigan siendo reconocidos nuestros titulados. Me gustaría también que tuviera un gran laboratorio vinculado con los hospitales, como los que he visto en Alemania, donde se trabaja con la tercera edad, por ejemplo».
Visionaria
Para el decano de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, César Oliva Aravena, la Dra. Orellana es un ícono de la Facultad, responsable de su creación y de la génesis de la Facultad de Arte.
“Tiene una visión de lo que significa la gestión universitaria y el desarrollo académico, por lo que le debemos mucho y no solo esta universidad, sino que la Educación Física a nivel nacional. Por eso ella es un camino que muchos académicos han tratado de seguir, con una orientación de la Educación Física y del deporte más social y pedagógica, que ha marcado también su producción académica. Ella es profesora de la Filosofía del Deporte y cuenta con una preparación profunda y actualizada, lo que ha hecho que sus estudios tengan una vigencia en el tiempo”, sostuvo.
En tanto, para la secretaria académica de la Facultad, Amada Fuentealba Benavides, la profesora Orellana es una visionaria.
“Su gran aporte es haber gestado la Facultad de Educación Física y haber impulsado el crecimiento de esta misma con la creación de la carrera de Tecnología en Deportes y Recreación, iniciativa suya. Por lo que es una profesional visionaria”.
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