¿Cuáles son los desafíos que surgen en las instituciones de Educación Superior con la incorporación de la inteligencia artificial en la formación profesional? ¿Cuáles son los riesgos que deben prevenirse en relación con el uso de la inteligencia artificial en los procesos universitarios? ¿De qué forma la inteligencia artificial puede impactar en la eficiencia de la enseñanza y del aprendizaje personalizado a cada estudiante?
Estas fueron las preguntas que motivaron la investigación de carácter descriptivo-explicativo encabezada por el director del Departamento de Matemática, Física y Computación de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, Dr. José González Campos, junto a los coinvestigadores de la institución, Julio López Núñez y Catherine Araya Pérez.
Los autores explican que la incorporación de la inteligencia artificial en la educación superior tiene un gran potencial para transformar la forma en que se enseña y se aprende en dicho espacio. Puede mejorar la eficiencia de la enseñanza, junto con proporcionar una experiencia de aprendizaje personalizada a cada estudiante.

Sin embargo, también plantea desafíos y preocupaciones en términos de privacidad de datos, sesgos algorítmicos, dependencia de la tecnología y la posible eliminación del rol del docente, por eso la importancia de abordar estas preocupaciones, de manera de garantizar que la inteligencia artificial se utilice de manera ética y efectiva para mejorar la experiencia de aprendizaje, y ayudar a los estudiantes a alcanzar su máximo potencial.
Respecto del papel docente, el Dr. González Campos, explica que la inteligencia artificial está cambiando su función en la educación superior. “Los docentes pueden centrarse más en la tutoría y el apoyo individualizado para los estudiantes, y centrarse menos en las tareas repetitivas de enseñanza y evaluación. Permite a los educadores personalizar el aprendizaje de los estudiantes en función de sus necesidades y estilos de aprendizaje únicos, proporcionando una experiencia de aprendizaje más efectiva y relevante”.
Flexibilizar procesos
Pese a la preocupación de la posible eliminación del rol docente, el estudio postula que no representa una amenaza al rol del docente, ya que los educadores tienen habilidades únicas y cualidades humanas que aún no pueden ser replicadas por la tecnología.
Con todo, se hace necesario -según la investigación- diseñar estrategias pedagógicas que permitan una integración adecuada de la inteligencia artificial, asegurando que su uso sea ético y beneficioso para la sociedad en su conjunto. También se debe garantizar la formación y actualización de los docentes en el uso de estas herramientas y considerar las implicaciones sociales y éticas de su implementación.
“Desde esta perspectiva, el llamado a las universidades es a flexibilizar sus procesos, adaptarse a los tiempos y ser pioneros en el camino que se delimita y prevé como urgente y necesario”, sostienen los investigadores.
UPLA.cl
Noticias de la Universidad de Playa Ancha Dirección General de Comunicaciones
