Como un espacio pedagógico que permita promover la educación ambiental en los colegios, fue descrito el huerto que inauguraron estudiantes de las carreras de ingeniería Ambiental y Civil Ambiental de la UPLA en la Escuela América, ubicada a pasos del mirador Marina Mercante de Playa Ancha.
Una delegación de 30 estudiantes están tras este proyecto que busca generar conciencia ambiental entre niños y niñas de enseñanza básica. Es así como los representantes de ambos centros de estudiantes aunaron esfuerzos para presentar esta iniciativa en distintas instancias, lo que les permitió obtener financiamiento de la Municipalidad de Valparaíso y de la Dirección General de Desarrollo Estudiantil de la UPLA.
Con estos recursos los jóvenes instalaron un huerto y una lombricera en dependencias de la Escuela América, proyecto que fue presentado a toda la comunidad escolar. La directora del establecimiento, Margarita García González, agradeció la labor de los futuros ingenieros y el compromiso demostrado para concretar esta propuesta.
“El trabajo que los chiquillos hicieron fue excelente, espectacular, el trabajo fue muy bueno, enriquecedor para el alma, así que totalmente agradecida de lo que puede entregar la Universidad de Playa Ancha, especialmente la carrera de Ingeniería Ambiental”, expresó la directora.
La profesora encargada del taller de Medio Ambiente de la escuela, Verónica Carrasco, manifestó su satisfacción de contar con el apoyo de los estudiantes UPLA. “Todo este trabajo no se habría podido hacer si ellos no hubieran venido, ojalá que sigamos trabajando comunitariamente entre la universidad y nosotros, porque ha sido muy bueno para la escuela. Creo que el sello de la UPLA es ese, el compromiso que tiene con la comunidad y que no tienen otras universidades, ellos han venido porque creen en esto y eso se les agradece”.
Cultivando futuro
“Cultivando futuro” es la frase que se lleva el cartel instalado simbólicamente en la puerta de acceso al huerto de la escuela América. Palabras que resumen la finalidad de este trabajo que es generar conciencia medioambiental en los niños y que ellos sean promotores de estos conocimientos con su entorno más cercano.
Así lo confirmó Martín Cartagena, presidente del Centro de Estudiantes de la carrera de Ingeniería Civil Ambiental, quien plantea que esperan generar conciencia llevando a la práctica la educación ambiental a través del huerto orgánico y la lombricultura (granja de lombrices que aportan humus fresco para el huerto).
“De esta manera los niños aprenden las características de una buena tierra, cómo conservar el medio ambiente, adquieren la habilidad temprana de cómo llevar a cabo estos proyectos y conocen una forma de vida que sea más sustentable. Nosotros queremos que toda la comunidad se involucre en este proyecto a través del trabajo con energías renovables, cuidado del agua, que son temas de país”, enfatizó.
Una positiva evaluación hizo Cristian Guerrero, presidente del Centro de Estudiantes de Ingeniería Ambiental, respecto de la alianza estratégica entre ambas carreras. “La evaluación es buena porque se cumplieron los objetivos de entregar un huerto y ahora viene la segunda etapa que es la educación ambiental con su utilización y la realización de otros talleres”.
También agradeció la instancia para abordar temas medioambientales con niños, ya que son el futuro, recalcó. “Espero que se mantenga este trabajo y siga, solo me queda agradecer a la universidad, al Departamento de Medio Ambiente y a los compañeros”, concluyó.
Uno de los gestores de esta labor en terreno es el estudiante de Ingeniería Civil Ambiental, Joseph Arquero, quien en su último año de carrera recordó las acciones iniciadas el 2014 para que se materializara esta idea en agosto de este año.
“Este año salieron los recursos y pudimos realizar esta iniciativa que nos permitió ampliar el huerto en el triple de espacio, lo mismo en el caso de la lombricera que tenía un espacio muy reducido. Ahora con este espacio cerrado se conversarán temáticas medioambientales y los niños las van a poder aprender más fácilmente. Por lo mismo quisimos generar un espacio pedagógico con terrazas para que la profesora explique en terreno y los niños puedan escuchar y ver con atención un poco más abajo, con la idea de cambiar la dinámica del aula al terreno”.
Arquero instó a sus compañeros a continuar con esta actividad. “Tenemos muchas cosas por hacer, las temáticas medioambientales abarcan el agua, el suelo y el aire. La ingeniería está aquí presente para enseñarle a los niños y eso a mí me apasiona, espero que a ellos igual y que sigan con este trabajo al que pueden integrarse otras facultades, es un trabajo que va a quedar para el futuro, para los niños del futuro”, destacó.
La coordinadora de vinculación con el medio de la Facultad de Ingeniería, Anita Olguin, felicitó el compromiso y la labor de los jóvenes en el territorio. “Los chicos están aquí con toda su impronta tratando de dejar esa semillita a futuras generaciones para que generen una conciencia ambiental. Conocimientos que compartirán con sus padres y replicarán, inconscientemente, en sus casas y en su quehacer diario con sus amistades. Estoy orgullosa de los alumnos que transmiten el trabajo realizado por todos los profesores de la Facultad de Ingeniería, lo que se ve reflejado en su compromiso”, concluyó.
Los estudiantes UPLA planifican replicar esta experiencia durante el transcurso del segundo semestre en el jardín “Las Tortuguitas” de Montedónico y en la escuela Diego Portales.
UPLA.cl
Noticias de la Universidad de Playa Ancha Dirección General de Comunicaciones




















