Taller 1: Introducción a las emociones
- Facilitador/a: Se sugiere que este taller sea realizado por un/a profesional que cuente con competencias para abordar temáticas emocionales.
- Dirigido a: Docentes, asistentes y otros profesionales de la educación
- Competencia: Una vez realizado este taller, las y los participantes identificarán los principales conceptos relacionados con el mundo emocional de las personas y su relevancia para el trabajo educativo.
- Duración aproximada de la actividad: 90 minutos aproximadamente, dependiendo de las condiciones en que se realice el taller, el nivel de confianza que exista en el grupo y de la motivación por el tema.
Autor: Octavio Poblete-Christie, docente de la Facultad de Ciencias de la Educación de la U. de Playa Ancha. Texto protegido como propiedad intelectual
Preparación del taller
- Asegúrese de contar con el apoyo de las autoridades del establecimiento para realizar el taller.
- Revise con detención el texto “Afecto, emociones y formación emocional. orientaciones conceptuales” disponible en el Canal Emocional.
- Intente contar con el apoyo de el/la encargado/a de convivencia y/o miembros del equipo psicosocial para realizar el taller.
- Planifique la realización del taller en un horario que no compita con otras actividades relevantes.
- Disponga un espacio cómodo, amplio y que permita minimizar las interrupciones durante la actividad.
- Difunda el taller previamente y motive a su participación.
Implementación del taller
Motivación inicial (10 minutos)
Si lo desea, antes de comenzar la actividad realice una breve dinámica o juego para propiciar un ambiente lo más distendido posible.
Para iniciar el taller propiamente tal, sostenga una breve conversación con sus colegas en relación a las emociones. Para ello puede, por ejemplo, preguntar “¿Qué tan importantes pueden llegar a ser nuestras emociones para el trabajo educativo?”, “¿Por qué?”
Una vez realizado este previo intercambio, coménteles el objetivo del taller y destaque que esta actividad tiene un afán introductorio, buscando entregar los elementos básicos para avanzar en esta materia.
Actividad central (40 minutos)
- Trabajo Individual (5’): A continuación, pídales a los asistentes que identifique una situación de su trabajo en que haya experimentado una emoción, describiendo lo mejor posible:
Lo que sintió. Puede usar una silueta humana para que las personas dibujen o marquen donde-
- sintieron lo que sintieron
- Por qué sintió lo que sintió.
- Cómo se comportó Ud. luego de sentir la emoción.
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Si es necesario, pídale a los/a asistentes que anoten sus respuestas en un papel para recordarlas.
- Trabajo en grupos (25): Pídales que se reúnan en pequeños grupos de entre 2 a 4 personas dependiendo de la cantidad de asistentes. Luego anímelos a compartir sus respuestas al interior del grupo.
- Plenario (25): Una vez que hayan compartido las respuestas al interior de cada grupo genere un plenario con todos los grupos, invitándolos a reflexionar de manera amplia en torno a la siguiente pregunta:
¿En qué medida las emociones pueden afectar el trabajo educativo?
Durante esta conversación y apoyándose en el texto “Afecto, emociones y formación emocional: orientaciones conceptuales” disponible en el Canal Emocional, y refuerce dos aspectos centrales:
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- las conceptualizaciones básicas, ya que ésta le servirán para futuras actividades; y,
- la importancia que tienen las emociones en el trabajo educativo.
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Conclusiones en torno a lo primero:
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- “Afecto” y “emoción” son diferentes. Afecto es una categoría amplia que considera los estados de ánimo, las motivaciones, los sentimientos y las emociones. Las emociones son la cara más “visible” del afecto.
- La emoción es el tipo de afecto más evidente o más saliente y, por lo tanto, constituye la mejor entrada o acceso para aumentar nuestra consciencia (o autoconsciencia) emocional.
- El vocablo “emocional” es en cierta forma equiparable a los vocablos “afecto” o “afectividad”.
- A la base del comportamiento o de la actividad mental está el “afecto” o la “afectividad”, que básicamente se puede entender como un flujo de sensaciones corporales que de manera global es percibido como agrado o desagrado.
- El significado gramatical con que se suele utilizar la palabra “afecto” es “cariño” (ej. “con afecto para”), es decir, algo que se experimenta de manera agradable (valencia positiva). En cambio, en psicología, “afecto” alude a estados de agrado o de desagrado.
- Siempre estamos experimentando afecto.
- “Emoción” y “expresión emocional” aluden a fenómenos diferentes.
- Estos conceptos básicos permiten avanzar en la comprensión de la dimensión emocional de la educación.
- La importancia del afecto y las emociones para el trabajo educativo
- El afecto tiene una incidencia significativa sobre nuestro comportamiento. En función de si estamos agradados o desagradados, pensaremos, percibiremos, actuaremos de una manera u otra.
- El trabajo educativo es esencialmente emocional. En realidad toda la conducta humana también lo es. Sin embargo, dada las características de los procesos de enseñanza aprendizaje y el carácter interactivo de éste, el afecto y las emociones cumplen un papel fundamental sobre éste.
- Toda actividad educativa es influida significativamente por el afecto.
- Asimismo, las emociones impactan de manera importante sobre el quehacer educativo de diferente forma. No obstante, de los fenómenos revisados, el que más suele influir sobre éste es la expresión emocional y/o las conductas que realizamos luego de que hemos sentido una emoción.
- Pese a que el afecto y las emociones siempre están presente en nuestra actividad mental y nuestro comportamiento, podemos incidir sobre éste en la medida que incrementamos nuestra consciencia sobre estos fenómenos.
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